El Gobierno debe atender un nuevo reto. La Autoridad de Bosques y Tierra (ABT) registró 1.696 focos de calor durante los últimos siete días, de los cuales el 80,7% se localizaron en áreas ya deforestadas o cuya vocación de uso de la tierra está destinada a la producción agropecuaria y el 19,3% se ubica en áreas con cobertura de bosques y otras comunidades vegetales naturales. La situación preocupa. Las quemas o chaqueos agropecuarios se están adelantado al haber un pronóstico de sequía extrema para julio y agosto, además de los vientos fuertes que predominan es esos meses, los que podrían ocasionar incendios descontrolados, según la lectura de Víctor Hugo Áñez, director ejecutivo de la ABT. El ejecutivo señaló que comparte la preocupación de la población y en ese sentido el ente nacional intensifica los operativos de fiscalización e iniciará procesos administrativos por quemas ilegales. A la fecha, se realizaron cuatro notificaciones, hay cuatro procesos administrativos sancionadores en curso y se atendieron cinco denuncias telefónicas, de acuerdo al reporte. “Estamos monitoreando de forma rutinaria vía satelital los sitios donde se concentran focos o existe recurrencia de quemas o incendios. En siete días, hemos realizado 119 verificaciones de focos de calor en todo el país, sostuvo Áñez, a tiempo de exponer que las quemas fueron controladas y, por fortuna, no ocurrieron incendios forestales de magnitud en ninguna región de Bolivia.