Nasser Al-Attiyah dejó sentenciado el Dakar en coches con una victoria incontestable en la etapa 12, disputada sobre un exigente trazado de 311 kilómetros entre Al-Henakiyah y Yanbu cronometrados entre dunas, pistas rápidas y zonas de navegación compleja.
El catarí, que no necesitaba arriesgar con su Dacia, se dio un homenaje y dominó para acercarse a su sexto Touareg.
Fue su segunda victoria de etapa en esta edición, pero probablemente la más simbólica, ya que decidió la carrera en un momento justo.
Nani Roma, escoltado por Ford, no pudo seguir el ritmo del líder, cedió 6:22, fue octavo de etapa y vio cómo se esfumaba cualquier opción de recortar diferencias, en una jornada dominada de principio a fin por Al-Attiyah.