Leonardo Egüez fue uno de los grandes protagonistas de la histórica conquista de Nacional Potosí, que se consagró campeón de la Copa Bolivia tras imponerse por 4-1 a Bolívar en La Paz. Tras el pitazo final, el entrenador expresó su emoción y compartió un mensaje que trascendió lo futbolístico.
“Muchos están conociendo la gloria, pero no conocen la historia”, afirmó Egüez, visiblemente conmovido, al referirse al proceso que lo llevó a levantar su primer título nacional como director técnico. El estratega destacó que el éxito es el resultado de años de sacrificio y perseverancia.
En su relato, el DT reveló el papel fundamental que cumple la fe en su vida. Señaló que es pastor y que cuenta con una congregación de alrededor de 20.000 miembros en Santa Cruz de la Sierra, quienes, según indicó, estuvieron orando para que Nacional Potosí alcanzara el campeonato.
Egüez también se animó a compartir un testimonio personal al recordar los momentos más difíciles de su pasado. Confesó que durante muchos años luchó contra la drogadicción y el alcoholismo, y que hace nueve años logró rehabilitarse, lo que considera un punto de quiebre que cambió su vida por completo.
“Durante muchos años fui drogadicto y alcohólico; hace nueve años estoy rehabilitado por la gloria de Dios, y del lugar del que me sacó ahora estoy en un lugar de privilegio”, dijo.
El camino del entrenador en el fútbol no fue sencillo. Se inició en las divisiones menores de Oriente Petrolero, pasó por experiencias como asistente técnico en Guabirá y regresó a las inferiores de Oriente, donde más tarde dio el salto al primer plantel de manera interina.
Posteriormente, Egüez continuó su carrera en clubes como Universitario de Vinto, San Antonio de Bulo Bulo e Independiente, hasta llegar a Nacional Potosí, donde encontró el escenario ideal para coronar su proceso con un título que quedará marcado tanto por el logro deportivo como por la historia de superación que lo acompaña.