El Comité pro Santa Cruz hizo llegar una carta a representantes de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) para hacerles conocer su preocupación “ante las acciones de conspiración y desestabilización perpetradas” por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus allegados, quienes estarían pretendiendo “minar” el normal desarrollo de la segunda vuelta electoral este 19 de octubre, indica la carta entregada por los cívicos al grupo de observadores de la UE.
“Solicitamos a la Misión de Observación Electoral que evalúe y dé a conocer las posibles acciones que podrían estar siendo tomadas por diferentes actores políticos para obstaculizar la segunda vuelta electoral”, dice el primer punto de las solicitudes que van en el documento que lleva la rúbrica de Stello Cochamanidis, presidente del ente cívicos y Luisa Nayar, diputada y presidenta de la Comisión de Organización Territorial del Estado y Autonomías de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Ambos representantes tuvieron una reunión con esta misión de observadores este jueves en La Paz.
El segundo punto pide que la UE “monitoree” de manera continua y rigurosa el desarrollo del proceso electoral, “garantizando” que se respete el derecho de los ciudadanos a votar “sin presiones ni intimidaciones”.
En el tercer punto, pide que se solicite al Tribunal Supremo Electoral (TSE) mantener “su independencia y se precautelen los derechos de los votantes” realizados en la primera vuelta “y se garantice” este ejercicio en esta segunda vuelta.
“Poner en conocimiento del mundo, de manera preventiva y urgente, que cualquier intento de postergar o anular la elección generará una inmediata respuesta ciudadana. Advertimos que ‘el pueblo saldrá a las calles y enfrentará a los destructores de la democracia’”, cierra el cuarto punto del documento.
En el texto también resaltan que el papel de la MOE-UE ha sido históricamente “un pilar fundamental de la observación y defensa democrática en Bolivia”, tal como lo demostró en el proceso de auditoria “y denuncia del fraude electoral de 2019”, donde primó la transparencia para restablecer la confianza ciudadana.
“Hoy, esa misma presencia es crucial no solo para monitorear el proceso, sino también como veedores para precautelar la transparencia, la seguridad y el derecho del pueblo boliviano a elegir libremente a su presidente este 19 de octubre”.