Los postres decorados con fondant jamás pasarán desapercibidos. Esta pasta de azúcar se utiliza hace muchos años para realizar las decoraciones más elaboradas y arriesgadas. Pero su uso tiene limitantes, conócelas en esta nota.
La humedad. Debes tener en cuenta que al ser una pasta de azúcar se funde con facilidad ante la humedad. Es por eso que los pasteles decorados con fondant tienden a ser más secos de lo habitual. Al mismo tiempo, este tipo de decoraciones son muy pesadas, por lo que deberás utilizar una masa de pastel pesada; es decir, que contenga materia grasa. Las masas ligeras como el chiffon o el bizcocho genovés no van.
Para dar color. Cómo te dijimos antes, este tipo de pasta no se lleva bien con la humedad, por eso si decides colorearla debes usar colorantes alimentarios en gel, no líquidos porque pueden alterar la textura ni tampoco en polvo porque no pigmenta bien.
Para hacer figuras. Una de las ventajas de esta pasta es que además de usarla para forrar pasteles, galletas y cupcakes también puedes hacer figuritas de todo tipo. Eso sí, debes dejarlas secar al menos una noche si quieres que estén lo suficientemente duras. Para pegarlas solo necesitarás un poco de agua y presionar entre cada parte. Ejemplo: Si decides hacer un cerdito, debes formar por separado la cabeza, el cuerpo y las extremidades, unirlas con un poco de agua y dejarlas secar en la posición final toda la noche.
Más consejos
La carboximetilcelulosa o carmelosa mejor conocido como cmc, es un espesante a base de celulosa vegetal que permite darle más estabilidad a ciertas masas y preparaciones. Se utiliza mucho en figuras de fondant pues ayuda a que estas sequen más rápido y queden mucho más duras.
Ya sea un fondant casero o comprado, este debe guardarse muy bien con papel film y dentro de un recipiente hermético en el refrigerador. Si llega a entrarle aire podría secarse, y de ser así ya no puede usarse. Refrigerado puede durar hasta 6 meses en óptimas condiciones y listo para usar.