Durante el lanzamiento de la séptima temporada de The Kardashians, Kim Kardashian hizo una revelación contundente sobre su relación pasada con Kanye West. Admitió que sintió “un poco de síndrome de Estocolmo” durante su matrimonio,
Kim Kardashian ha vuelto a abrir una parte sensible de su vida personal: su matrimonio con Kanye West y las secuelas emocionales que aún arrastra. En el estreno de la séptima temporada de The Kardashians, la empresaria de 45 años habló sobre cómo el estrés, las polémicas y la exposición mediática la afectaron profundamente tanto a ella como a sus hijos.
Durante el episodio, Kim reflexionó sobre el costo físico y emocional de haber vivido años bajo una presión constante, intentando mantener la estabilidad familiar mientras su ex esposo atravesaba momentos de comportamiento polémico ante el público.
“Tengo psoriasis otra vez”, confesó, señalando que no había experimentado ningún brote desde su último divorcio. “Me sentí más estresada, probablemente solo porque tenía que proteger lo que tenía que proteger con mucha fuerza”, continuó. “Ahora mis hijos también están involucrados”.
Por otro lado, Kim Kardashian reveló que fue diagnosticada con un aneurisma cerebral durante un chequeo médico de rutina. La empresaria hizo público esta enfermedad en la séptima temporada de su programa The Kardashians, donde detalló que el diagnóstico fue realizado tras una resonancia magnética.