El fin de semana, Joana Sanz visitó a su esposo, Dani Alves, que se encuentra en la cárcel, acusado de haber agredido sexualmente a una joven en una discoteca. La esposa del jugador brasileño llegó hasta el centro penitenciario de Brians 2, en Barcelona para visitar a su marido. La pareja pudo estar con él durante algo menos de una hora tal, como estipulan las normas. Joana no llegó sola hasta el lugar sino que lo hacía junto a Bruno, amigo íntimo y chef personal del que fuera defensa del FC Barcelona.A su salida de la cárcel, la modelo se mostraba muy afectaday su rostro reflejaba claramente la tristeza que le invade en estos momentos. Preguntada por los reporteros sobre si era cierto que había pedido el divorcio a Dani Alves, la protagonista se ha pronunciado de manera tajante: No le voy a dejar solo en el peor momento de su vida, dijo delante de las cámaras para dejar claro el apoyo incondicional a su pareja. Por último, cuando los periodistas le consultaron sobre el estado de ánimo del jugador de 39 años, ella respondió:¿Ustedes qué creen?.