Antonella Ulloa vive su reinado como un verdadero llamado al servicio. Con experiencia previa en certámenes y una profunda vocación profesional, la Reina de la Policía Boliviana asume este rol con orgullo, representando a una institución que combina disciplina, compromiso y cercanía con la gente en la fiesta grande de los cruceños.
¿Ya sabés de reinados, cómo llega a tu vida ser Reina de la Policía Boliviana?
Vengo de una experiencia hermosa siendo reina del Carnaval de Vallegrande, de los Vanidosos, los Pengas, etc., pero esta invitación fue diferente. Llegó como un llamado al servicio. Al estar a punto de titularme como abogada, la Policía Boliviana vio en mí no solo a una mujer que ama la fiesta grande, sino a alguien que entiende la ley y valora la disciplina. ¡Fue el “match” perfecto entre mi vocación y mi alegría!
¿Qué significa para vos representar a la familia policial en el Carnaval cruceño?
Es una responsabilidad inmensa y un orgullo profundo. El Carnaval cruceño es la fiesta más importante para todos los que vivimos en esta tierra, nacidos aquí o no. Representar a la familia policial significa mostrar el lado humano, alegre y comprometido de quienes nos cuidan 24/7. Es decir: “Estamos con ustedes, cuidamos su alegría”.
¿Cómo fue el apoyo de los efectivos policiales en este reinado?
¡Ha sido increíble! Me siento la “hermana menor” de miles de oficiales. Su respeto y caballerosidad son admirables. Desde el comandante hasta el último efectivo, todos se han volcado a apoyarme, dándome esa seguridad y confianza que ellos transmiten a la sociedad. ¡Siento que tengo el batallón más alegre del mundo a mi lado!
¿Qué detalles especiales tendrá tu traje y qué mensaje busca reflejar?
El traje será realizado por el diseñador Armando Saldías. El tema es “Santa Cruz, te quiero verde”. El mensaje es claro: cuidar nuestros árboles, ya que son el pulmón de nuestro planeta.
¿Cómo será tu carro y traje para el corso?
El carro será una alegoría a la protección y la vigilancia constante, pero decorado con flores tropicales y símbolos de nuestra Santa Cruz. Será imponente, como la ley, pero acogedor y festivo, como nuestro pueblo. ¡Espérenlo, porque será un homenaje visual a la paz ciudadana!
¿Hay alguna anécdota divertida o emotiva que hayas vivido?
¡Tengo una muy graciosa! En una de mis primeras visitas a una unidad, por la costumbre de estudiar Derecho, casi me pongo a debatir un artículo del Código Penal con un oficial mientras me probaba la corona. Los policías se reían y me decían: “¡Mi Reina, hoy toca bailar, no litigar!”. Fue un momento muy lindo que rompió el hielo y mostró la calidez de nuestra institución.
¿Qué parte del Carnaval esperás con más ansias: el corso o los tres días de mojazón?
Qué difícil elección. Pero, como buena ciudadana y reina, espero el corso con ansias porque es la vitrina de nuestra cultura al mundo. Sin embargo, los tres días de mojazón tienen ese “no sé qué” de cercanía con la gente, donde todos somos iguales bajo el agua y la pintura.
¿Cómo describirías a la Antonella de antes del reinado y a la de ahora?
La Antonella de antes era una niña muy emocionada, con mucha ilusión y alegría de representar a Bolivia en certámenes de belleza. La de ahora es una mujer que ha salido a la calle, que ha sentido el pulso de su ciudad y que ha reafirmado su vocación de servicio. Este reinado me ha hecho una ciudadana más íntegra y empática.
Si tu reinado tuviera una palabra o una frase, ¿cuál sería y por qué?
“Vocación”. Porque se necesita vocación para ser policía, vocación para ser abogada y vocación para amar y servir a tu pueblo como reina.
¿Qué mensaje querés dejarles a las mujeres que hoy forman parte de la institución policial?
A mis valientes camaradas: nunca olviden que su uniforme no oculta su feminidad, sino que la potencia con fuerza y honor. Ustedes son el ejemplo de que la mujer boliviana puede ser firme en la justicia y dulce en el trato. ¡Sigan adelante, que son el orgullo de este país!
Cuando termine el Carnaval, ¿qué te gustaría que la gente recuerde de tu reinado?
Quisiera que me recuerden como una reina que unió dos mundos: el orden y la fiesta. Que digan: “Ella fue la reina que nos recordó que la Policía es parte de nuestro pueblo y que la justicia también puede tener una sonrisa alegre”.