Con una risa contagiosa y un carisma que desborda el escenario, Alejandra Añez se ha ganado el corazón del público boliviano y ahora también del internacional, gracias a la entrañable gendarme Chitoka.
Desde hace 12 años, este personaje ha sido mucho más que un traje: es una voz irreverente, empoderada y sin filtro, que representa a miles de mujeres que, como ella, se atreven a decir lo que piensan y a reírse de todo, incluso de lo más difícil.
Ahora, Alejandra está a punto de cumplir uno de sus grandes sueños: actuar en Broadway, el escenario que siempre imaginó para llevar el personaje de Chitoka al mundo.
¿Quién es la Chitoka?
Es la reina del humor, es mi adulada, es mi maleta. Ya llevo 12 años haciendo este papel.
¿Cómo se te ocurre darle vida a este personaje? Mi amigo Gary Prado era el intendente de la Alcaldía. Yo pasaba por la San Martín y vi a una gendarme igualita a la Chitoka. Lo llamé y le dije: “Tengo esta idea, ¿puedo hacerla?”. Y él me dijo: “Claro, metele”. ¿De dónde te salen tantas ocurrencias en el escenario? La Chitoka es esa mujer que siempre he querido ser. A veces lo soy, y otras veces no puedo. Yo soy una mujer auténtica en lo que hago, pero la Chitoka sobrepasa ese límite que nos ponemos nosotras mismas. ¿Cómo es ella? No tiene reparo en decir lo que piensa, hasta avergüenza a las mujeres. Es una gendarme con sobrepeso, pero aun así se permite estar con los hombres más churros, no solo de Bolivia, hasta internacionales. ¡No puedo creer que se lo besó a Guyanna y hasta al Titi! Ella lo logra. ¿El peso tiene que ver en las personas? Sí. Si sos una mujer insegura, te vas a sentir mal. La Chitoka no cree en eso, ella piensa que es una top model. Desirée Durán es un pitaí al lado de ella. (risas). ¿Alejandra y la Chitoka en qué se parecen? Somos muy parecidas. Tenemos el arte de robar una sonrisa. ¿Te vas con tu gira MujerOn a Estados Unidos? Esta es la tercera vez que iré a Estados Unidos con mi show, pero la novedad es que me presentaré por primera vez en Broadway. Siempre lo pedí en mis oraciones, sabía que iba a llegar a un escenario así. Ya lo vi y, créeme, cuando lo vi pensé: “Yo lo había soñado”. He ido muchas veces a Broadway y siempre me imaginé en las carteleras. La función ya está casi llena y se pretende abrir otra fecha. Broadway no me va a quedar grande, será perfecto para lo que planeo hacer. Además de Nueva York, me voy a presentar en Naples y Virginia. ¿En qué otro lugar te ves actuando? Dios mediante, nos vamos a España. Se viene mi primera gira europea. ¿Qué tienen tus shows que son un éxito? El humor universal que manejo. Me gusta que todos los que vayan a verlo se sientan identificados. Los hombres disfrutan de ver a la gendarme Chitoka porque los hago entender a las mujeres. ¿Escribís un guion antes del show? Honestamente, he tenido shows que armé tres meses antes y otros que los hice en 15 minutos. La ventaja de un comediante es que escribe. Como sale de tu mente y de tu mano, lo volvés a hacer. ¿Tenés una mente creativa y una boca poderosa? Totalmente. La creatividad es un don que Dios me dio, y con eso saqué a mi familia adelante. Tener una voz que escuchen es algo valioso. ¿Tus hijos no te han seguido los pasos? No, ellos son deportistas. Yo he tenido cortejos por deporte (risas). ¿Ellos son tus fans? Claro que sí. Los gemelos me lo demuestran y el mayor me ayuda con los shows. Yo soy una mamá que se disfraza para salir a trabajar. Ellos me demuestran todos los días su admiración. ¿Estás enamorada? No, no estoy. ¿Cómo te conquistan? Lo único que pido es que el hombre que se acerque a mí sea más valiente que yo. Si no lo es, no estoy dispuesta a compartir mi tiempo ni mi vida. ¿Te han sido infiel o fuiste infiel? Que yo sepa, nunca me han sido infiel, y yo tampoco lo he sido. Soy una mujer sumamente fiel. ¿Sos feliz? Soy muy feliz. Estoy en un momento hermoso de mi vida. Estoy a punto de vivir la etapa más exitosa de mi vida. ¿Alguna vez te ha tocado hacer reír con el corazón destrozado? Casi todo el tiempo, pero qué bueno que nadie se da cuenta. Una mujer tiene demasiadas preocupaciones, peor si estás sola. Si estuviera con una pareja, te alivia la carga. Y no lo digo como una queja, solo es ser valorable. ¿Qué le dirías a la Alejandra niña? Yo me veo en mi niñez y me veo igual. Para mí los años no han pasado. He tenido tragedias horribles y momentos duros que creo no haber merecido, pero no los cambiaría. La tristeza no es mi amiga, no me acomodo ahí, no puedo. Sé que lo malo va a pasar y sé que mañana va a estar bien.