La marca boliviana Hijos de Ramón ha sido invitada por tercera vez a participar en la Asunción Fashion Week 2025 – Primavera/Verano, uno de los eventos más importantes de la moda regional que reúne a diseñadores de Paraguay, Colombia, Argentina, Perú y Bolivia.
En esta edición, la firma presentará su nueva colección titulada “Selva Sacra”, un homenaje a la biodiversidad, la espiritualidad y la identidad del Oriente boliviano.
La pasarela contará con 24 outfits que recorren las cuatro etapas de este rito contemporáneo: El Llamado, La Procesión, La Liturgia y La Metanoía, representando el viaje del alma hacia la purificación. Cada acto transforma el color, la textura y el espíritu de las piezas, conectando lo humano con lo divino a través del arte, la naturaleza y la herencia cultural del oriente tropical.
Las prendas están elaboradas con fibras nativas como el Sao, la palma del Cusi, el Totai y el jipi japa, además de ser pintadas a mano con acrílicos que retratan palmeras endémicas, jaguares guaraníes, orquídeas chiquitanas, patujúes silvestres y aves del paraíso.
Selva Sacra es, ante todo, una celebración del alma verde de Bolivia: un tributo a la selva como templo y a la fe que habita en sus raíces.
En esta ocasión, la colección será presentada por la reconocida modelo Noelia Portales, del staff de Pablo Manzoni, quien encarnará la fuerza y la espiritualidad de la propuesta. El equipo creativo que acompañará la puesta en escena está conformado por el fotógrafo boliviano José Rolando Ruiz, colaborador habitual de la marca, y los diseñadores Carlos Javier Araúz López, diseñador y fundador de Hijos de Ramón, junto a Fernando Justiniano Salas, cofundador y diseñador de la marca.
Asimismo, Arte Campo, la reconocida Asociación de Artesanas del Oriente Boliviano, se suma a esta presentación colaborando con accesorios elaborados a mano como sombreros, cinturones y piezas ornamentales provenientes de diferentes regiones de Santa Cruz, como Urubichá, Buenavista y comunidades ayoreas. Cada accesorio aporta autenticidad y refuerza el espíritu de comunidad, herencia y arte que define a Selva Sacra.