Tras el anuncio oficial de la separación entre Nicole Kidman y Keith Urban luego de 19 años de matrimonio, la atención mediática no solo se centró en las razones emocionales del quiebre, sino también en los aspectos legales que marcarán el rumbo del divorcio.
En ese contexto, ha destacado una cláusula incluida en su contrato prematrimonial: una condición que benefició al cantante si cumplió con ciertos requisitos relacionados con la sobriedad.
Entre las cláusulas del contrato prematrimonial firmado en 2006, destaca una condición poco común que los medios han bautizado como la “cláusula de la cocaína”: un incentivo financiero que establece que Urban recibiría 600 mil dólares por cada año en que se mantuviera sobrio durante el matrimonio.
Si la condición se cumplió, Keith pudo haber recibido un monto que podría ascender a alrededor de 11 millones de dólares (el cantante de country habría mantenido una conducta sobria desde su rehabilitación en 2006).