"Desde la semana pasada no encuentro gas, los camiones distribuidores no están pasando por mi barrio", comentó un vecino que se trasladó desde Satélite Norte, en el municipio de Warnes, hasta Altamar, un distribuidora de Gas Licuado de Petróleo, situada en el sexto anillo de la avenida Santos Dumont de la capital cruceña, para comprar gas. Este martes, por la mañana, en el lugar había más de 100 personas en dicha fila.
La gente llega a la distribuidora con dos, tres e incluso seis garrafas; sin embargo, ante la creciente demanda, Altamar informó a los vecinos que solo se venden dos garrafas de GLP por persona. Esto con el fin de poder abastecer a la mayor cantidad de vecinos.
EL DEBER consultó a los encargados de la distribuidora, quienes pidieron ser identificados. Aseguraron que no hay escasez de gas licuado, pero que, debido a la alta demanda registrada durante la jornada, limitarán la venta de dos garrafas por persona.
Vecinos que llegaron desde el Plan Tres Mil, Villa Primero de Mayo, Pampa de la Isla y de otros barrios cruceños, aseguraron que los camiones que venden GLP en garrafas solo llegan hasta las ventas y se van. "Los camiones no llegan a los barrios y si pasan, el camión entrega garrafas con gas a las tiendas y ahí nos venden las garrafas a 28 e incluso 30 bolivianos", indicó un joven.
En las distribuidoras cada garrafa con GLP cuesta 22,50 bolivianos.