El sistema público de salud en Santa Cruz arranca otra semana de paros que afectan a hospitales y centros médicos en todo el departamento. Desde este lunes 27, médicos y trabajadores de salud endurecen sus medidas de presión exigiendo condiciones laborales dignas y el pago de sueldos atrasados.
Por un lado, la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes) inició un paro de 48 horas, mientras que los trabajadores de salud acatan un paro de cinco días, que se extenderá hasta el viernes 31. Ambos sectores reclaman no solo el pago de salarios adeudados, como el correspondiente al mes de diciembre de 2024, sino también la dotación de ítems y mejores condiciones de trabajo.
Christian Ulrich, secretario urbano de Fesirmes, señaló que las autoridades municipales y departamentales han ignorado sus peticiones y denunció la precariedad en el sistema de salud. "Estamos en una crisis. No hay insumos, medicamentos ni reactivos. Las salas de hospitales están cerradas por falta de personal, y los pacientes son los más afectados, afirmó.
Ulrich recordó que las carencias impactan directamente en los servicios de salud: En el Hospital del Niño, la sala de infectología está cerrada; en el Oncológico, muchas veces no hay personal en los turnos tarde y noche para entregar medicamentos. Estamos pidiendo lo mínimo necesario para trabajar.
Además, señaló que los enfrentamientos de la semana pasada con la Policía, en el edificio de la Gobernación, donde resultaron heridas dos trabajadoras de salud, han exacerbado la situación.
Por su parte, Evert Patiño, secretario de Conflictos de Fesirmes, exigió reuniones con el gobernador Mario Aguilera y el alcalde Jhonny Fernández para buscar soluciones a las demandas del sector. Hemos enviado cuatro invitaciones formales al gobernador este año, y ni siquiera responde. Necesitamos soluciones, no excusas, dijo.