Las inundaciones pasan factura a las tejedoras de Paurito. A pocos días de la Semana Santa no tienen palmas para Domingo de Ramos, debido a que las lluvias han dejado bajo el agua las plantaciones de saó.
Las tejedoras acostumbran tener listos ramos que venden en el pueblo y distribuyen a las iglesias que hacen pedidos desde la ciudad, pero esta vez no han podido cumplir con las entregas porque no tienen el material, ya que el lugar de donde sacan el saó está inundado y el camino está intransitable.
“No hay material para trabajar. Hace tres meses que no estamos tejiendo y ahora no hemos podido hacer ramos”, lamentó Aidé Ayala, presidenta de las Asociación de Tejedoras de Paurito.
La situación afecta a las 40 mujeres que forman parte del grupo y a otras dedicadas al tejido. Ahora se han visto obligadas a vender horneados típicos o realizar otras actividades para el sustento de sus familias.
Esta es la situación de Aidé, de 57 años, que desde niña aprendió a tejer diferentes accesorios con la palma de saó. “Es la primera vez que se da esta situación, porque en otros años, por estas fechas, teníamos ramos listos para vender y también para llevar a la iglesia (de Paurito)”, cuenta, al lamentar que ya han tenido que rechazar pedidos.
Para adornar el templo de Paurito, Aidé asegura que solo pudo hacer unos cuantos ramos con algo de material que quedaba y espera que otras mujeres también lleven algunas palmas para este domingo.
Domingo de Ramos
En las diferentes parroquias tienen sus propios programas para las celebraciones, pero en todas los fieles se preparan para participar de la bendición de palmas, que por lo general se las encuentra en los alrededores de los templos.
¿Por qué llevan palmas?
El Domingo de Ramos abre la Semana Santa, con la celebración que recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén.
En la catedral cruceña, la celebración se realizará a las 7:00, donde se hará la bendición de palmas.
Precios elevados
En los mercados, los comerciantes ofrecen pescado en sus distintas variedades, que es bastante requerido en estas fechas.
Los vendedores esperan un aumento en la afluencia de compradores en estos días, aunque advierten que los precios ya han sufrido incremento, especialmente del pescado de río, debido a la escasez como efecto de las inundaciones.
El kilo de pacú, que antes se vendía en Bs 45, ahora cuesta Bs 60, el de surubí subió de 55 a Bs 70. El filete de pacú y el lomo de surubí se comercializan en Bs 80, cuando el año pasado rondaban los Bs 60. El sábalo, otro de los más solicitados, se vende entre Bs 55 y Bs 60. “Se ha incrementado bastante el precio del pescado”, comentó Inés Parra que tiene su puesto en Los Bosques.
La subida de precios también se refleja en los platos de pescado ya preparados.