La saturación obliga a improvisar espacios. En un amplio pasillo con grandes ventanales, que conecta con las dos áreas de circulación de acceso a las salas y consultorios del servicio de Emergencia del Hospital Obrero Nro 3, se ha habilitado un espacio con 11 camillas móviles donde los pacientes esperan ser derivados para recibir el tratamiento que necesitan.
Pueden pasar un par de horas e incluso hasta más de un día en ese espacio, donde el aire acondicionado no abastece y hay una escasa circulación de viento. A ello se suma la resolana que entra por ambos lados de las ventanas durante el día.
Anny Gabriela Camacho (29) llegó al hospital en compañía de un familiar y no puede caminar porque tiene una inflamación en uno de sus tobillos. “Tuve suerte”, dice, justo acababan de desocupar una camilla cuando le indicaron que debía quedarse para hacerle un par de exámenes antes de darle un diagnóstico. “Recién me hicieron la prueba para covid-19, y he tomado unos calmantes para el dolor. Las enfermeras pasan y no dicen nada. Hace mucho calor acá”, contó la joven.
A su lado estaba doña Estefanía Manzano (66), que acepta conversar con EL DEBER y dice que se siente cansada, dolorida y le cuesta respirar. Ha pasado una noche en el mismo lugar, confía que la suban lo antes posible a piso.
EL DEBER se puso en contacto con la unidad de Comunicación de la CNS Regional Santa Cruz, para conocer la versión del director, Carlos Reyes, quien se pronunciará este jueves sobre el tema. Se informó también que pedirá un informe a la unidad de Emergencia para conocer la situación actual.
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Santa Cruz
Improvisan la atención de pacientes en un pasillo de la sala de Emergencia del Hospital Obrero
Algunos pasan horas, otros más de un día en el espacio, acostados en camillas móviles, que son peleadas por la saturación de enfermos. El director de la CNS Regional Santa Cruz, Carlos Reyes, se pronunciará este jueves sobre el tema