Santa Cruz atraviesa una preocupante situación sanitaria tras registrar el fallecimiento de dos menores de seis meses la semana pasada por coqueluche (conocido también como tosferina) e incrementar los casos positivos de sarampión a 130 pacientes. De este modo, se ha convertido en el departamento con más contagios del país. El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz lamentó la situación, ya que ambas enfermedades son prevenibles con vacunas.
"Estas dos enfermedades se previenen a través de la vacunación, ambas son enfermedades que, lastimosamente, cuando evolucionan inadecuadamente pues afectan a la parte pulmonar y que pueden producir neumonía y se pueden complicar, alertó Dorian Jiménez, jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes. Además, indicó que el sarampión puede causar encefalitis y provocar muerte en niños.
Con este motivo, le pidió a los padres de familia, que lleven a los menores a puntos de vacunación. Según el Sedes, la vacuna pentavalente es la que previene la coqueluche (tosferina) y forma parte del esquema regular de inmunización infantil. Se aplica en cinco dosis: a los 2, 4 y 6 meses, al año y medio, y, un último refuerzo a los 4 años de edad.
Además de proteger contra la tosferina, esta vacuna brinda inmunidad contra la difteria, el tétanos, la hepatitis B y la bacteria Haemophilus influenzae tipo B, responsable de infecciones respiratorias graves.
Sobre la prevención del sarampión, Jiménez explicó que se aplica la vacuna SRP (sarampión, rubéola y paperas) a partir del primer año de vida, con un refuerzo un mes después. Debido al brote actual, se ha ampliado la vacunación hasta los 14 años, especialmente para quienes no completaron su esquema en la primera infancia.