Santa Cruz Cruz va camino a tener 28 días de calor extremo con temperaturas superiores a los 40 grados centígrados, de acuerdo con un trabajo de investigación a base de información recabada desde el año pasado en diferentes municipios y con datos satelitales que muestran la situación climática del país en los últimos 40 años.
Gonzalo Colque, investigador de la Fundación Tierra y director de la investigación que está plasmada en el libro “Cambio Climático en Santa Cruz: Nexos entre el clima, agricultura y deforestación”, explicó que la temperatura en el departamento cruceño tendrá un incremento de 3,2 grados en los próximos años. “Es un cambio muy grande, teniendo en cuenta que actualmente estos días de calor extremo son máximo tres o cuatro por año”, indicó durante la presentación de la publicación, la noche de este jueves en el hotel Cortez. “El ‘escenario catastrófico’ (mencionado anteriormente) es cuando se supone que las medidas, las prácticas y las acciones actuales no van a cambiar significativamente en los próximos años”, puntualizó Colque. Para las proyecciones del estudio se utilizaron como referencia investigaciones sobre la deforestación, la agricultura y tierras cultivadas de años anteriores; las cuales han sido conectadas con estudios actuales. Pero también hay un escenario optimista. “Es un escenario deseable, al que aspiramos todos de alguna manera, tener modelos de desarrollo mucho más sostenibles. Necesitamos hacer cambios significativos en nuestros hábitos de consumo, de producción, de uso de energías fósiles. En ese escenario se proyecta para Santa Cruz un cambio climático que llega a menos de dos grados en el aumento de la temperatura promedio. Es manejable y sostenible, todos aspiramos a llegar a ese escenario”, explicó el investigador. Al hacer referencia de cómo era el clima en la década de los 80, Colque dijo que en aquella época no se registraban altas temperaturas, de 40 grados, pero hoy en día alcanzar ese grado es bastante común. “Por eso estamos escuchando estos días que no hay que esperar hasta septiembre, octubre o noviembre para tener días de calor extremo, sino que ya se presentan en agosto”, dijo. Y por ello, continuó, tenemos consecuencias graves con el rezago de la época de lluvias, ya que hoy en día en noviembre prácticamente no llueve. Incluso diciembre tiende a ser un mes seco, por lo tanto, esto también tiene efectos sobre el calendario agrícola. “El ciclo de las lluvias es mucho menor y la gente está apostando a cultivos de rápido crecimiento y eso no es posible técnicamente a lo largo del tiempo. Hay que tener en cuenta estos aspectos también”, dijo el experto. Presentación del libro Durante la presentación de libro, los comentarios estuvieron a cargo de Roberto Unterladstaetter, docente de la carrera de Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), y de María Adita Montaño, coordinadora del Programa Departamental de Cambio Climático de la Gobernación de Santa Cruz. El director de la investigación, Gonzalo Colque, quien también estuvo en la testera. La Fundación Tierra y la Fundación Alianza financiaron el proyecto.