Por Carlos Quinquiví, corresponsal
Hace diez días que no se encuentra carne para el consumo cotidiano en San Ignacio de Velasco. Entre 25 y 30 reses diarias consume la población más grande de la Chiquitania, San Ignacio de Velasco; sin embargo, las casetas en mercados y los friales están vacíos.
A falta de carne de res, algunos comercializadores venden carne de chancho y de pollo provenientes de Santa Cruz.La situación preocupa a las amas de casa, restaurantes, y personas que preparan comida a base de carne de res.
Organizaciones sociales han convocado para este domingo a un cabildo, para analizar la situación y frenar el aumento del precio del kilo de carne al gancho y al consumidor. Piden que el precio sea reglamentado por el Concejo Municipal.
El pasado viernes, el Control Social y transportistas coparon la sesión del Concejo municipal donde se debatía el aumento del precio de la carne y los concejales salientes no aprobaron la nueva escala.
La Asociación de Ganaderos de San Ignacio de Velasco (Agasiv) dice que, debido a una Ley municipal de abril de 2014, hace siete años que está estancado el aumento del precio de la carne en el mercado local, y califica de despropósito el llamado a un cabildo.
El presidente de la asociación de ganaderos, Johanes Falch, dijo que el desabastecimiento se debe fundamentalmente a una ordenanza aprobada en abril de 2014, que estanca el precio del kilo gancho de carne en Bs 17,5; el kilo de carne de primera al consumidor en Bs 25, la carne de segunda en Bs 24, la costilla en Bs 18 y el hueso en Bs 11.
“Hace más de seis meses que hemos tratado el tema con el Concejo municipal y hemos expuesto nuestra propuesta de aumentar el precio de nuestro producto y que se derogue la ordenanza del 2014, porque esos precios no son competitivos” dijo el líder de los ganaderos ignacianos.
Falch indicó que hay bastante ganado en la zona para carnear. El desabastecimiento de carne vacuna también obedece a que muchos comerciantes de otros lados compran reses en colonias menonitas, comunidades rurales y pequeños productores de la zona y se las llevan a otros mercados de Santa Cruz y del país, donde pagan mejores precios.
La asociación de ganaderos ha planteado a las autoridades municipales aumentar desde Bs 16 hasta Bs 21 el precio del kilo al gancho, en función al peso y calidad de los animales, dijo el dirigente ganadero. Aguardamos a que el Concejo solucione el problema, sostuvo.
Por su lado, los comercializadores (matarifes) están en paro, no carnean ni una sola res, plantean que el precio al consumidor se fije entre Bs 28 y Bs 30 el kilo de carne de primera. Los sectores sociales han mostrado su desacuerdo.
San Ignacio de Velasco es la capital del cebú, cuenta con un hato de 478.397 reses. Consume 7.000 reses al año, la asociación cuenta con un matadero propio con capacidad para derribar 15 reses diarias.