La Policía puso en práctica un plan de operaciones para ejercer mayores controles en la cárcel de Palmasola y evitar posibles hechos irregulares en el recinto penitenciario, especialmente durante estas fiestas de fin de año.
El recinto de Palmasola es considerado el más poblado de Bolivia con más de 10.000 privados de libertad, que viven en medio de un alarmante hacinamiento.
Las acciones se iniciaron con una requisa general en Palmasola la madrugada de ayer martes, a cargo de un contingente de las unidades dirigidas desde el Comando Departamental de la Policía. La requisa en los pabellones logró un resultado positivo con la incautación bebidas alcohólicas, teléfonos celulares, cuchillos, armas punzo cortantes, así como otros objetos.
Los policías ingresaron primero al pabellón de régimen abierto, denominado PC-4, que concentra a más de 5.000 internos y luego se ingresó al resto de pabellones como Chonchocorito, el Pc-7, además de otros con menor capacidad.
Reforzaron la seguridad
El gobernador coronel Juan Carlos Corrales, aseguró que primero se pidió refuerzo teniendo en cuenta estas fiestas de fin de año y el comando respondió de manera efectiva reforzando la seguridad.
El Comando de la Policía movilizó al penal patrullas para asegurar una eficaz seguridad interna y externa, en todo el perímetro, así como las torretas de guardias.
El coronel Corales manifestó que en estas fiestas es cuando en el penal hay mayor movimiento de visitas de familiares. “Tenemos bastante movimiento, vienen familiares que llegan de las provincias o de otros distritos que quieren abrazar a los privados de libertad y darles un aliento”, dijo Corrales.
El plan de seguridad también tomó acciones, como la rotación del personal de seguridad.
Significa que los efectivos policiales que estaban al cuidado de la vigilancia rotaron y se ejecutó el ingreso de otros uniformados, para que los controles sean con mayor rigor y de esa forma evitar que se cometan hechos violentos, que se consuma bebidas alcohólicas o que se cometa cualquier acto reñido con las normas.
Los nuevos refuerzos ejercerán estrictas medidas en la puerta principal, así como en el ingreso a todos los pabellones donde purgan los reclusos, de ambos sexos.
“Estas son épocas muy delicadas, sensibles y no queremos que se presenten hechos de violencia y que todo transcurra en paz”, dijo el gobernador Corrales.
Bloque B del PC-7 cerrado
Desde hace más de un mes que un ambiente en el bloque B del PC-7, en el mismo recinto de Palmasola, permanece precintado por la Fiscalía. Es un ambiente donde purgaban seis privados de libertad, pero la Fiscalía lo precintó luego de que un recluso fuera asesinado por dos de sus compañeros de nacionalidad brasileña, que formaban parte del Comando Vermelho.
El PC-7, que consta de tres bloques con muros de cemento y las puertas de barrotes de hierro, es considerado el más seguro del país y fue edificado para albergar a los reclusos más peligrosos.