A medianoche, el Corso Cruceño continúa viviéndose con fuerza y envuelve de alegría a miles de carnavaleros que llegaron hasta el Cambódromo.
Las luces, la música y el brillo de los carros alegóricos convirtieron las calles en un espacio carnavalero. Camila I, Reina del Carnaval cruceño, se subió a su imponente carro y se llevó los aplausos de quienes viven la fiesta minuto a minuto.
Antes de su aparición, la comparsa coronadora, los Testarudos, deslumbró con trajes rojos y dorados que destacaban bajo las luminarias. El carro alegórico, realizado por Francisco Mercado, representó la Independencia de Santa Cruz y San Valentín, fusionando historia y amor en una misma producción.
"La van a pasar increíble porque estamos orgullosos de ser cruceños, orgullosos de nuestro carnaval y que mi corazón es de todos ellos", expresó la reina cuando comenzaba su desfile.
El Corso cruceño inició con el desplazamiento de las autoridades municipales, quienes verificaron que el ambiente cumpla con las normas de seguridad. Posteriormente, comenzaron a desfilar los grupos y fraternidades folclóricas, deleitando a los visitantes con música tradicional, vistosos trajes, adornos llamativos y una energía contagiosa que encendió la fiesta desde temprano.
Los palcos especiales, con precios que iban desde Bs 150 hasta Bs 300 ofrecían entradas, bebidas, casacas y otros beneficios, convirtiéndose en puntos estratégicos para disfrutar del espectáculo con comodidad.
Sin embargo, más allá de las graderías, la gente continúa llegando y ocupando cada espacio disponible, porque la fiesta no solo consiste en ver desfilar a los grupos, sino también en jugar con espuma, bailar y celebrar entre amigos y familia.
A la medianoche, una leve lluvia cayó sobre el Cambódromo, pero lejos de dispersar a la multitud, pareció refrescar el ambiente. Nadie se movió de su lugar: los carnavaleros siguieron bailando, cantando y festejando bajo el agua, demostrando que ni el clima puede apagar la 'fiesta grande' de Santa Cruz.
Los ballets se llevaron sonrisas, aplausos y mucho entusiasmo del público, dejando las primeras grandes impresiones de la noche. Las comparsas no quedaron atrás: infantiles, femeninas, tradicionales y junior mostraron creatividad, color y alegría en coreografías, trajes, adornos y carros alegóricos.
Algunas optaron por recrear leyendas y mitos de Santa Cruz; otras apostaron por la sátira y la creatividad al incluir personajes como Percy Fernández o Aldo Peña, además de otras autoridades locales.
También hubo propuestas que resaltaron aspectos emblemáticos de la región, cargadas de regionalismo y orgullo cruceño.
El corso continúa avanzando y entre las autoridades presentes se encuentra el presidente Rodrigo Paz, quien llegó para ser parte de la celebración. Apareció con una casa que lleva la frase “Bolivia, Bolivia, Bolivia”, acompañado por su esposa, María Elena Urquide, y su hija, Elena Paz, además de algunos ministros.
También el gobernador Luis Fernando Camacho estuvo presente en el palco de la Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras (ACCC). Asimismo, durante el recorrido se pudo observar a otras autoridades y candidatos de cara a las elecciones subnacionales, quienes no quisieron quedar al margen de esta celebración.