Un ciudadano de nacionalidad ecuatoriana fue enviado con detención preventiva por 180 días al penal de Palmasola, imputado por los delitos de tráfico y porte ilegal de armas de guerra, y presuntamente vinculado a un caso de secuestro registrado en Santa Cruz de la Sierra. Ante la Policía, el extranjero reveló que tenía la misión de recuperar relojes Rolex “robados”.
La medida fue dispuesta por el juez cautelar Roberto Arias, durante una audiencia en la que la fiscal Delmy Guzmán imputó al acusado por tenencia, porte o portación ilícita y tráfico ilícito de armas de fuego, utilizadas —según la investigación— en hechos delictivos graves.
De acuerdo con los informes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y del Ministerio Público, el operativo se produjo el 13 de diciembre, cuando efectivos policiales que realizaban patrullajes en la avenida La Salle, entre el Segundo y Tercer Anillo, detectaron un vehículo sospechoso que contaba con orden de secuestro dentro de un proceso por robo.
El conductor, que mostró actitud nerviosa y sospechosa tras notar la presencia policial, fue identificado como Óscar DCG, de nacionalidad ecuatoriana. Durante la primera requisa, los efectivos encontraron en el interior del motorizado un fusil AK-47 Kaláshnikov, de grueso calibre, con dos cargadores, cada uno con 30 municiones.
En su primera entrevista policial, el hombre declaró que estaba siendo resguardado por otro vehículo tipo vagoneta de color negro, en el que presuntamente se encontraban tres sujetos armados. Ante esta información, la patrulla solicitó refuerzos y se procedió posteriormente al allanamiento y precintado del inmueble donde residía el ciudadano extranjero.
Según su declaración inicial, el ecuatoriano ingresó al país de manera irregular hace aproximadamente dos meses y habría sido contratado como escolta personal de dos personas, cuya misión era recuperar relojes de alta gama, de la marca Rolex, y 10.000 dólares, sustraídos en un robo que continúa bajo investigación.
No obstante, durante la audiencia cautelar, el imputado decidió acogerse a su derecho constitucional al silencio, tras lo cual el juez Arias ordenó su detención preventiva por 180 días en el penal de Palmasola.
La fiscal Delmy Guzmán confirmó que la aprehensión se produjo en el marco de los controles policiales del plan navideño, aunque precisó que el caso también está vinculado a una denuncia por el robo de dinero y relojes de alta gama.
Además, el ciudadano ecuatoriano es investigado por su presunta relación con un caso de secuestro, cuya víctima sería otro extranjero, de nacionalidad argentina, extremo que continúa en etapa investigativa por parte del Ministerio Público.