La solidaridad acompaña a la despedida del niño que fue aplastado por un árbol ayer, durante un confuso accidente ocurrido en una unidad educativa del Plan Tres Mil.
El niño encontró la muerte cuando fue a recoger una pelota con la que jugaba. Unos trabajadores se encontraban realizando la poda a pocos metros, pero no se dieron cuenta cuando el menor de edad se acercó justo en el momento de la caída del árbol. Amigos, vecinos, compañeros y familiares velan los restos de José A. Apaza. Los que llegan a despedirlo también llevaron algo para compartir. El aporte de todos permitió que se pueda compartir un almuerzo, que consistió en un guiso de fideo. Mientras almorzaron recordaron momentos que vivieron junto al adolescente. “Estamos de luto”, dicen sus compañeros que se mantienen en el velorio porque las clases en el colegio fueron suspendidas en esta jornada.
De acuerdo con el certificado médico legal, realizado por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), la causa de la muerte de la víctima fue un trauma de tórax cerrado y laceración pulmonar.
Investigación
Mientras tanto, la Fiscalía citó a declarar a siete personas por el caso del fallecimiento del niño José Armando Apaza Céspedes. Daniel Ortuño, fiscal especializado en Delitos Contra la Vida, afirmó que entre las personas que fueron requeridas por la Fiscalíaestá la directora del establecimiento educativo,además de los funcionarios de la empresa encargada de la poda, que trabajaba en el momento del accidente.