La Policía tomó el control de 18 hectáreas de la cárcel de Palmasola tras proceder al desalojo de unas 100 familias que permanecían asentadas desde hace 10 años en esos predios de propiedad del Ministerio de Gobierno.
El desapoderamiento se cumplió en base a un fallo de la justicia durante la jornada de este lunes sin incidente ni resistencia de los ocupantes que tras ser notificados aceptaron salir lamentando ser víctimas de estafa por loteadores avasalladores profesionales.
El desalojo se ejecutó en un megaoperativo con al menos 700 efectivos de la Policía, fiscales, personal de la Defensoría de la Niñez, para velar por ciudadanos vulnerables como niños, ancianos, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y otros, en presencia del director nacional de Régimen Penitenciario Juan Carlos Limpias, del director departamental Mauricio Romero, del comandante de la Policía, coronel Rolando Rojas, el gobernador de Palmasola, coronel Nicanor Corcuy, así como personal que vela por la defensa de animales, mascotas y otros.
Al final de la jornada de este martes el director penitenciario de Santa Cruz, Mauricio Romero, confirmó que se concluyó con el desalojo de todas las familias sin ningún hecho violento, todo en paz. Aseguró que los ocupantes aceptaron la decisión y aunque con dolor dejaron las viviendas levantadas, salieron con todas sus cosas, objetos, enseres personales sin problema.
Tras el desalojo, desde este martes, la Policía quedó asentada con una base en inmuebles dejados y tiene la misión de levantar embardado en los alrededores de las 18 hectáreas para precautelar el bien. La Policía aún no procederá a la destrucción de los inmuebles edificados hasta nuevas instrucciones.
Romero aseguró que se tiene un proyecto aprobado para la construcción de un complejo penitenciario para una cárcel productiva y el próximo paso será lanzar la licitación para iniciar las obras. Palmasola es la cárcel más poblada del país con 9.000 reclusos.
Los policías, fiscales, personal de la Defensoría de la Niñez y otros caminaron casa por casa para comunicar que cumplan con el desalojo. Algunas personas se arrodillaron, pidiendo clemencia por la medida, pero no quedó otra que ceder. “Yo vivo tres años aquí, soy casera, madre soltera, tengo niños de 5, 12 y 17 años. Yo cuidaba dos lotes que mi cuñado compró en 25 mil dólares. Que vamos hacer, solo irnos, no sabemos qué hacer fuimos estafados”, dijo mientras agarraba sus gallinas para salir del lugar.
Otro hombre mientras dialogaba con policías y fiscales dijo que no había otra que hacer y que fue estafado. “Perdí 80 mil dólares. Hace 7 años compré 9 lotes y aquí vivíamos tres familias con niños. Yo estaba construyendo, la verdad tenemos papeles, pero nos estafaron, ahora nos vamos, no hay que hacer, estamos dolidos. Nos entregaron papeles, pero nunca pensamos que era todo falso y ahora ya esto es sin vuelta, nos vamos que más nos queda”, dijo.
Del mismo modo otro viviente mientras buscaban lugar para llevar cuatro vacas y gallinas, dijo que compró cuatro lotes y perdió 60 mil dólares. Soy Fernando, pague junto a mi hija y estoy arrepentido, nos mintieron, había personas que nos dijeron que no había problema, pero después me enteré que nos engañaron”, dijo.
Mientras contaba su realidad el hombre lloró porque se sentía arrepentido porque él convenció a su hija para que saque de sus ahorros para los lotes.
Tras el desalojo el director de Régimen Penitenciario de Santa Cruz, Mauricio Romero, confirmó que hay procesos penales y civiles contra avasalladores incluso dos con sentencias. Los fallos fueron dictados contra sujetos identificados como loteadores que estafaron a numerosas personas vendiendo terrenos que no les pertenecía.
Sin embargo, la justicia liberó a las personas tras beneficiarlos con medidas sustitutivas. Romero manifestó que los procesos contra loteadores siguen adelante y lamentó que muchas personas fueran víctimas de estafa.