“La llegada del mesías es la oportunidad decisiva para todos, a fin de que se arrepientan de los pecados y del mal, cambien de mentalidad, cambien el chip de la mente, cambien de conducta y cumplan la voluntad de Dios. Por eso, Dios pide con fuerza que manifiesten su decisión de renovarse y de vivir acorte a su dignidad de hijos de Dios”, reflexionó monseñor Sergio Gualberti en su homilía dominical. El mensaje, en el segundo domingo de adviento, estuvo centrado en la conversión y en prepararnos espiritualmente para el nacimiento de Jesús, en Navidad. “Nosotros celebramos en adviento la venida de Jesús, lo haremos en la Navidad, celebramos su presencia hoy y celebraremos también la última venida de Jesús a su tiempo, cuando restaurará todo el mundo y lo entregará al padre”, señaló al arzobispo emérito. Destacó la vida humilde de Juan Bautista, dedicada al servicio del Señor. “Juan puede ser la figura que encabeza nuestro camino, su actitud tan humilde cuestiona a todos a los que hemos sido llamados, en particular a las autoridades de nuestro pueblo, tantoen la comunidad eclesial como en la sociedad ¿Vivimos todos nuestra misión como servicio al Señor, y a su reino, o nos hacemos servir? Sería bonito también preguntarnos en nuestras familias: ¿sirvo a los demás o me hago servir?”, reflexionó el religioso.