Dirigentes campesinos de la zona de Antofagasta, distrito del municipio de San Carlos, denunciaron este domingo la invasión de la reserva municipal de Vida Silvestre El Curichi Las Garzas. Esta área protegida tiene una extensión de 1.247, 48 hectáreas y alberga unas 30 especies de aves, entre ellas la garza; conocida como cabeza seca.
En el área natural desembocan tres ríos ( Tacuara, Jochy y Antofagasta), por lo que los productores indicaron que su preservación es de vital importancia para cuidar el ecosistema de la zona.
La reserva recibió esta categoría mediante la Ley Municipal 63/2015. Al tener este amparo legal, los pobladores de la zona pidieron al alcalde de San Carlos, Oscar Cinko, hacer respetar las normas dado que cinco hectáreas fueron desforestadas por un funcionario de su administración para sembrar arroz.
“Nuestras mismas autoridades no están respetando, el director de desarrollo productivo del municipio, Gerardo Tapia, trajo la maquinaria y entró a unas cinco hectáreas para sembrar arroz, argumentando que son de su propiedad. Esta situación es de conocimiento del alcalde y le hemos pedido que actúe de acuerdo con las normativas, para eso le hemos dado diez días de plazo, detalló Ambrosio Orellana, dirigente de la Central Única de Campesinos Agropecuarios Antofagasta.
El dirigente mostró la documentación de las denuncias que se interpuso ante el Ejecutivo municipal por la tala de árboles, quema y alambrado ilegal dentro de la reserva municipal.
Entre el legajo mostró solicitudes del cumplimiento de convenios con Fonabosque para reforestar la zona, la cual tendría una inversión de 1,4 millones de bolivianos, y otro convenio con Natura de 100.000 bolivianos para un mirador.
Los pobladores de la zona lamentan el daño a la reserva municipal, ya que ven el lugar como un potencial turístico natural. “Tenemos este atractivo gracias a la Pachamama y ojalá nuestras autoridades nos apoyen para convertirlo en zona turística, dijo otro comunario a EL DEBER que recorrió la zona.
El ingeniero ambiental Román Vitron, quien es viviente en el municipio, explicó sobre la garza, más conocida como cabeza seca. Dijo que esta especie abunda en la zona, por lo que debe ser protegida.
En época de procreación se encuentra hasta diez nidos en cada árbol de ochoó, que existe en la zona donde también se observan loros, parabas y un promedio de 30 especies de aves además de mamíferos y reptiles, explicó.
Según denunciantes, se hicieron quemas y tala de árboles para sembrar arroz en el área forestal, por lo que piden a las autoridades que actúen. /Fotos: Soledad Prado
Ayudando a una garza bebé que cayó de su nido
Garzas en su hábitat