A pocos días de la Navidad, la Iglesia católica exhortó a los fieles a prepararse espiritualmente para la celebración del nacimiento de Jesús, renovando la fe y la esperanza, más allá del aspecto festivo y consumista de las fiestas.
Durante la homilía del cuarto domingo de Adviento, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santa Cruz, Estanislao Dowlaszewicz, exhortó a los creyentes a abrir su vida a Dios y a vivir este tiempo como un camino de espera confiada. “No temas permitir que Dios entre en tu vida”, expresó ante los asistentes a la misa dominical.
El prelado remarcó que la Navidad se vive con fe y esperanza mientras se aguarda la llegada del Hijo de Dios. “Es un camino, una posición paciente con Dios, a lo largo de los días”, describió, al referirse al sentido profundo del tiempo de Adviento.
En ese contexto, la Iglesia llamó a los católicos a vivir la vida cotidiana siguiendo el ejemplo de Jesús, a través de gestos concretos como la honestidad, el perdón en la familia y el rechazo a tentaciones.
Dowlaszewicz también hizo alusión a pasajes bíblicos, señalando que muchas veces las personas buscan controlar sus vidas confiando solo en las fuerzas humanas.
“Hay algo del rey Acaz en cada uno de nosotros. Nos gusta hacerlo todo a nuestra manera y no tanto confiar en el poder de Dios. Sin embargo, Dios nos da señales incluso cuando no se las pedimos, porque su fidelidad no depende de nuestra perfección, sino de que Él no se rinde”, dijo.
También invitó a los creyentes a vivir esta Navidad permitiendo que Dios habite en sus vidas. “En cuatro días escucharemos: la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”, recordó, como mensaje central de la celebración dominical.
Festividad con alegría
Mientras tanto, el espíritu navideño también se expresó a través de la cultura y la tradición en Chuquisaca. La noche del sábado, la Casa Capellánica se llenó de música, danza y alegría durante la segunda Noche Cultural Navideña organizada por la Gobernación de Chuquisaca, a través de la Dirección Departamental de Cultura.
El público disfrutó del tradicional baile del chuntunki y de las presentaciones de los walaychos de Tarabuco, los cachamosos de Zudáñez y el elenco Herencias de Sucre, que ofrecieron una velada cargada de color, ritmo y expresiones culturales propias de la región. La celebración incluyó además la entrega de regalos a los niños y el tradicional chocolate con buñuelos.
En el mundo
El espíritu navideño se siente en diferentes países. En Gaza, el cardenal Pierbattista Pizzaballa presidió este domingo la misa de Navidad en la única parroquia católica de la Franja de Gaza, y aseguró que para él es una “gran lección” que tras dos años de bombardeos israelíes los palestinos puedan celebrar estas fiestas.
“Para mí es una gran lección que incluso aquí en Gaza, en la situación quizá más deprimente del mundo, es posible celebrar la Navidad”, aseguró Pizzaballa ante los medios a la entrada de la Iglesia de la Sagrada Familia, bajo el zumbido de los drones israelíes.
Pizzaballa, de la orden franciscana, es la máxima autoridad católica en Tierra Santa. Su título de Patriarca Latino de Jerusalén, desde 2020, le convierte en el representante del Papa en la zona y quien supervisa las iglesias de rito latino en Israel, Palestina, Jordania y Chipre.
El principal hito navideño en Tierra Santa tiene lugar con la celebración de la misa del gallo, a medianoche de Nochebuena, en la Iglesia de la Natividad de Belén, construida en el lugar donde los cristianos creen que nació Jesucristo.
Entre tanto, en Madrid se celebró la diáspora venezolana, con una larga mesa con los adornos habituales de la Navidad y algunos de los nombres de los presos políticos que no podrán celebrar las fiestas con sus familiares y seres queridos.
La acción, bautizada como “Mesa de los que esperan”, se llevó a cabo en el céntrico paseo de la Castellana, y participaron en ella “varios familiares de presos políticos, amigos y activistas de derechos humanos.