La plaza 24 de Septiembre no solo será escenario de actos oficiales por el 465 aniversario de la fundación de Santa Cruz de la Sierra. Este jueves, 26 de febrero, desde las 19:00, los tradicionales cafeseros del corazón de la ciudad rendirán su propio homenaje y repartirán tazas de café gratis a los transeúntes como un gesto de cariño a la urbe que los ha acogido.
La iniciativa estará encabezada por Gumersindo Ventura, uno de los personajes más reconocidos de la plaza. Vendedor de café desde hace 46 años, nació en La Paz y llegó a Santa Cruz en 1980, tras conocer la ciudad durante su servicio militar en 1975. Desde entonces, su cafetera forma parte del paisaje cotidiano del centro cruceño.
“Siempre en mi plaza. Aquí vendo hace casi 46 años. Mañana estamos invitando a todo el público a un cafecito gratis para recordar el aniversario de Santa Cruz de la Sierra. Vamos a traer harto café, con apoyo de los socios. Vengan desde las siete de la noche”. Esa fue la invitación de Ventura en una conversación con el grupo EL DEBER.
El vendedor de café anunció, además, que la celebración estará acompañada por tamboritas y bandas para darle un tono festivo a la jornada.
De hecho, para Gumersindo, la plaza 24 de Septiembre es más que un punto de venta, es un espacio de encuentro y memoria. Recuerda cómo el lugar fue transformándose con el paso del tiempo, desde una plaza más parecida a un mercado informal hasta el espacio ordenado y turístico que hoy atrae a visitantes nacionales y extranjeros.
“Antes no era así, ahora es hermoso. Los extranjeros se sacan fotos, se llevan un recuerdo. Nuestra cafetera es única en la plaza”, dice con orgullo.
En más de cuatro décadas de trabajo, ha sido testigo de miles de historias cotidianas: familias que se reúnen al caer la noche, adultos mayores que mantienen la tradición de pasar por la plaza, y jóvenes enamorados que compartían un café “boca a boca” en tiempos en que la Manzana Uno aún no era el punto de encuentro juvenil que es hoy. “He visto historias de amor, bonito se pasaban el café. Esos recuerdos se quedan con uno”, comenta.
Para el cafesero, Santa Cruz de la Sierra es la ciudad que “mantiene a toda Bolivia” por su dinamismo y su capacidad de recibir a gente de todos los rincones del país. Por eso, dice, cada aniversario lo recuerda con un gesto simple, pero cargado de simbolismo: invitar un café caliente a quien pase por la plaza.