Ignacio C., principal sospechoso del asesinato de su pareja en el barrio El Bajío, fue enviado este lunes a la cárcel de Palmasola con detención preventiva por 180 días. La Fiscalía lo acusa de feminicidio, luego de que los forenses confirmaran que Maritza, la víctima, murió por asfixia mecánica.
El crimen ocurrió en la madrugada del domingo, cuando, según testigos, la mujer le reclamó por llegar tarde. La discusión subió de tono hasta que él presuntamente la agredió brutalmente y la asfixió. Luego, pidió ayuda a vecinos para llevarla a una clínica, donde llegó sin signos vitales. Tras dejarla, desapareció del lugar.
“La investigación está en curso, pero estoy convencida de que él es probablemente el autor del hecho”, afirmó la fiscal Rose Mary Barrientos, a cargo del caso. En su declaración ante la jueza, Ignacio negó haberla matado y dijo que su “único pecado fue auxiliarla”.
Sin embargo, las cámaras de seguridad, los testimonios y la autopsia reforzaron la acusación. Maritza vivía con él en un cuarto alquilado y deja cinco hijos en la orfandad. Hace dos meses, ya había presentado una denuncia por violencia.
Otro feminicidio en Cotoca
Horas después, en Cotoca, se reportó otro caso. Giselle R. V., de 24 años, fue llevada sin vida a un centro médico por su pareja, que ahora está aprehendido y será imputado por feminicidio.
La joven madre presentaba signos de haber sido golpeada en distintas partes del cuerpo. Según su familia, había denunciado a su agresor por violencia, pero nunca se tomaron medidas efectivas.
“Muchas veces vino a mi trabajo golpeada. Le decía que denuncie, pero ella tenía miedo”, contó su hermana.
La víctima deja una niña de cuatro años, cuya custodia solicitará la familia materna.
Con estos dos crímenes, Santa Cruz suma 10 feminicidios en lo que va del año. La Fiscalía asegura que todos los casos fueron esclarecidos y que los acusados ya se encuentran detenidos.