La desesperación y el cansancio actúan en la TCO Bajo Paraguá y en el Parque Nacional Noel Kempff Mercado (PNNKM), donde por 13 días el fuego no ha dado tregua, y más bien empeoró.
Hasta este sábado, la Gobernación de Santa Cruz registró una afectación por encima de las 1.700 hectáreas en el área protegida nacional, mientras que el reporte de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosque y Tierra (ABT) apuntaba a las 1.950 ha.
Según Hortensia Gómez, cacique de la comunidad Piso Firme, de la TCO Bajo Paraguá, que colinda con el parque, se apaga por un lado el fuego, pero la línea sigue avanzando. "Nuestro territorio es grande y lo que se hace es rodear el incendio por partes para tratar de apagar, dijo.
La autoridad indígena informó que hasta hoy los puntos principales de afectación se encuentran en la boca del río Paraguá, que se encamina hacia Piso Firme; y otro en la boca del río Iténez, hacia la comunidad Bella Vista.
Gómez indicó que las altas temperaturas, más el humo, complican la lucha contra el fuego, ya que hay que entrar y salir cuatro a cinco kilómetros. La gente está agotada, pero pese a eso todos hacemos el esfuerzo para evitar que el fuego devore el parque y el Área Protegida Municipal (APM) Bajo Paraguá.
Agradeció la ayuda recibida, pero reconoció que siguen faltando equipos como botas, remedios para la alergia, escaldaduras, se necesita bastante agua, 200 litros para los puntos, para beber, sales de rehidratación, y víveres para las familias, ya que los maridos desde hace casi 15 días salen temprano a los puntos de incendio a trabajar. Nos duele ver cómo el fuego devora el parque, suspiró.
Uno de los funcionarios del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) dijo que lo que más se requiere es combustible y víveres. Lamentó el avance dle fuego y la velocidad de los vientos.
Ojalá que el fuego no llegue a las pampas. Solo Dios puede mandarnos agua para apagar el fuego porque es mucho el humo, y el calor. Es un infierno, la situación es muy grave y encima el río Paraguá está con el nivel de agua muy bajo, y muchas de las cosas se tienen que hacer por tierra, explicó.
La temperatura y la sensación térmica son tan intensas, que en su última visita a la zona, la diputada chiquitana María René Álvarez se descompensó.