Se apaga el Carnaval y da paso al tiempo litúrgico de Cuaresma. Será mañana miércoles, 18 de enero, cuando el mundo católico celebre el Miércoles de Ceniza. En la Basílica Menor de San Lorenzo, en la plaza 24 de septiembre, se tiene previstas celebraciones religiosas a las 8:00, 18:00 y 19:30. En las parroquias, los horarios se adaptan al ritmo de los feligreses.
El Miércoles de Ceniza es la celebración que da inicio a la Cuaresma. De acuerdo a la información ofrecida por el Arzobispado de Santa Cruz, "la ceniza es un símbolo de conversión y compromiso con una vida más cercana a Dios". Desde la Iglesia también se recomienda cumplir ese día una jornada de ayuno y abstinencia.
La ceniza que se coloca a los fieles se origina con la quema de los ramos utilizados el Domingo de Ramos del año anterior.
Al colocar la ceniza a los fieles, el sacerdote puede recurrir a dos fórmulas estipuladas en la liturgia. "Conviértete y cree en el Evangelio", la fórmula más extendida, o "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás". Ambas expresiones tratan de recordar a los católicos que el destino final es el cielo.
El Papa Francisco, fallecido en 2025, recordó el significado del Miércoles de Ceniza: “La Cuaresma es un tiempo para creer, es decir, para recibir a Dios en nuestra vida y permitirle “poner su morada” en nosotros. Ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que estorba, incluso de la saturación de informaciones —verdaderas o falsas— y productos de consumo, para abrir las puertas de nuestro corazón a Aquel que viene a nosotros pobre de todo, pero «lleno de gracia y de verdad»: el Hijo de Dios Salvador”.
La imposición de las cenizas viene de una antigua tradición hebrea. Los judíos se cubrían con cenizas después de haber pecado o como preparación para algún acontecimiento señalado. Con esta práctica pretendían acercarse más a Dios a través del arrepentimiento. Así, las cenizas tienen sentido simbólico de muerte y caducidad, pero también de humildad y penitencia.