En el marco de las investigaciones por el asesinato del teniente coronel del Ejército Juan Javier Soliz Cáceres, quien fue comandante del Regimiento Manchego de Montero, fue aprehendido un suboficial especializado en francotiro que ejercía funciones como cajero de la unidad militar desde hace más de cuatro años. El militar es sospechoso de encubrimiento, de ocultar dinero no declarado y de posesión de munición no autorizada.
Las pesquisas son desarrolladas por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y la Fiscalía, y revelan una posible motivación económica detrás de su conducta.
El viceministro de Régimen Interior, general Johnny Aguilera, explicó que las investigaciones apuntan a tres elementos clave relacionados con el suboficial. Primero, se identificó que intentó desviar la investigación arrojando papeles con anotaciones falsas, en los que se sugería que el crimen habría sido cometido por personas vinculadas al Chapare, bastión político del expresidente Evo Morales.
Segundo, durante su declaración, el suboficial anticipó que la prueba de absorción atómica —que detecta residuos de pólvora en el cuerpo— daría positivo, argumentando que había matado una nutria durante un trayecto. Esta versión fue desmentida por sus camaradas que lo acompañaban en ese momento.
Tercero, como cajero de la unidad, tenía acceso a dos cajas fuertes dentro de su oficina, lo que, según Aguilera, pudo facilitar el ocultamiento de una suma de dinero relacionada con el caso.
“Podemos deducir que el hombre tenía problemas económicos. Es francotirador y hay una posible motivación económica. Además, encontramos el arma de fuego que devolvió recién a las 22:00 del viernes pasado. Eso constituye un acto de encubrimiento”, declaró Aguilera.
El viceministro también informó que el suboficial tenía en su poder una cantidad considerable de munición de guerra calibre 5.56 mm, no autorizada por el Comando General para estar fuera del furrielato. La posesión de este material refuerza las sospechas en su contra.
El coronel Soliz fue asesinado dentro del recinto militar con un disparo de arma de fuego cuando llegaba a su vivienda a bordo de una motocicleta. En la escena del crimen, agentes de la Felcc hallaron una vaina calibre 9 mm, de uso militar y policial.
Las evidencias reunidas llevaron a la aprehensión del suboficial, cuyas funciones como cajero en el Regimiento Manchego habían pasado desapercibidas durante años.
Aguilera recalcó que la investigación es extremadamente delicada, ya que el crimen se cometió dentro de un regimiento militar considerado como el mejor preparado del país para operaciones en selva. “Cuando alguien dice que mató una nutria como excusa, y lo hace dentro de un cuartel tan prestigioso, eso abre la posibilidad clara de un encubrimiento”, afirmó.
Este martes, una comisión conformada por agentes de la Felcc, fiscales y el propio viceministro Aguilera, realizó una inspección técnica en las instalaciones del regimiento en Montero.