Por: Juan Carlos Fortún / Juan Manuel Ijurko
El ambiente festivo que rodeaba la instalación del tercer "Congreso por la Tierra se nubló con el amago de pelea que tensionó por unos instantes la realización de encuentro. La asambleísta departamental por el Pueblo Chiquitano, Aida Gil, estuvo en el centro de la polémica y provocó el rechazo de otros vecinos chiquitanos que desconocen su dirigencia.
Gil debía participar del congreso junto a los otros cuatro asambleístas departamentales designados para representar a los pueblos indígenas. Se había anunciado su participación y se tenía un lugar reservado para ellos.
La llegada de Gil molestó a parte de la comunidad chiquitana que rechaza su designación y desconoce su representatividad. La tensión fue subiendo de tono con gritos, insultos, empujones y más de un jalón de pelos. El barullo amenazó con pasar a mayores, pero la pronta intervención del presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Zvonko Matkovic, logró calmar la situación.
Matkovic acompañó a Gil y a su grupo de seguidores para alejarse del tumulto. Una vez todos estaban calmados, trató de conversar. Los asambleístas de los pueblos Ayoreo, Liliana Tacore, y del pueblo guarayo, Roberto Urañavi, también acudieron al auxilio de su colega. Al concluir el Congreso, Urañavi pidió la unidad de todos los pueblos en torno a la defensa del territorio.
Uno de los reclamos que se vertió sobre la representante chiquitana la sindica de ser traficante de tierras. Sin embargo, ella niega las acusaciones y pide que se demuestre las afirmaciones en su contra.
Gil se defendió y justificó su participación en el congreso por el pedido de sus bases. Nuestras bases nos han pedido que estemos presentes. Ante la agresión sufrida se retiró no por miedo, sino porque tenemos respeto a los pueblos chiquitanos.
Los asambleístas del pueblo ayoreo y guarayo acompañaron a Gil en un sentido de unidad de los pueblos indígenas. Tacore expresó en una breve comparecencia ante los medios que esto no se va a quedar así. Curañavi lamentó los incidentes y pidió "no politizar el derecho a la tierra (...), tenemos que estar unidos los cinco pueblos. Antes de retirarse de la plaza de San Miguel, Aida Gil desconoció cualquier resolución que emane del congreso porque no estamos presentes.