La audiencia cautelar contra los 18 hinchas del club Flamengo, acusados de robo agravado, daños y agresiones en un surtidor de Satélite Norte (Warnes), concluyó la tarde de este jueves con una decisión favorable para los investigados: el juez determinó su libertad irrestricta al confirmarse el resarcimiento total de los perjuicios y el desistimiento formal de la víctima.
La abogada defensora, Darling Franco, destacó que el juez actuó “de forma objetiva” al no hallar elementos que respalden la detención preventiva solicitada por el Ministerio Público. Señaló que los brasileños “son personas idóneas, trabajadoras” y que colaboraron con la reparación del daño.
Los 18 hinchas formaban parte de un grupo de 60 aficionados que viajaban en bus desde Lima hacia Brasil, tras la final de la Copa Libertadores. Durante una parada para cargar combustible, varios de ellos ingresaron al micromercado del surtidor de Warnes, donde —según la denuncia— sustrajeron dinero de la caja registradora, tomaron productos y agredieron a la trabajadora, además de atacar a otras personas que intentaron intervenir.
La empleada relató que algunos hinchas comenzaron a ocultar mercadería entre sus prendas y que, al increparlos, la situación escaló en tensión.
“Me quisieron quitar el celular, me empujaron, me dijeron que me iban a pegar. Me dieron puñetes en la cara”, denunció. También motociclistas y clientes que aguardaban en la fila para cargar gasolina sufrieron golpes, empujones y agresiones con piedras.
Defensa niega robo
Durante el proceso, la defensa insistió en que no se encontraron pruebas de una sustracción violenta ni agresiones graves. Señaló que lo único verificado fue la toma de “productos menores”, como chocolates y botellas de agua, los cuales ya fueron cancelados.
La abogada Mónica Laguna, que también representa a los investigados, aseguró que varios hinchas “no participaron en ningún acto ilícito” y calificó las aprehensiones como indiscriminadas. Incluso afirmó que, según la versión de algunos liberados, los hechos habrían sido parte de “un juego”.
El fiscal Nelson Alba contradijo estos argumentos y aseguró que existen suficientes indicios de robo agravado. Afirmó que los hinchas ingresaron al micromercado para tomar productos y dinero, y que también habrían sustraído efectivo de un camión y a un taxista estacionado en el lugar.
Nueve de los investigados fueron identificados mediante cámaras de seguridad, y los otros nueve, reconocidos por víctimas en un desfile identificativo.
Pese a ello, la culminación del resarcimiento total y el desistimiento de la parte denunciante llevaron a que el juez otorgara la libertad.
Consultados sobre una posible expulsión o traslado a frontera, la defensa precisó que los hinchas podrán retornar a Brasil por sus propios medios, sin restricciones.
La Policía mantiene el caso abierto y no descarta recibir más denuncias por agresiones o daños materiales registrados durante el incidente.