Por Dr. Douglas Villarroel, endocrinólogo
Los sofocos (bochornos), problemas para dormir, el aumento de peso, la dificultad para concentrarse, la irritabilidad y la incomodidad de la menstruación impredecible no son “normales”, ” “naturales” o “parte de la vida”.
Los síntomas de la transición a la menopausia son inevitables y, para la mayoría de las mujeres, no se siente normal. La menopausia afecta todo, desde el sueño, hasta el corazón.
La menopausia, por definición, es cuando ha pasado exactamente un año sin un período. Es decir, si viene la regla en febrero y vuelve a aparecer en septiembre, la mujer no está en la menopausia. Está en un limbo llamado perimenopausia, en el que las hormonas están alteradas.
Los bochornos son, con frecuencia, el problema más molesto, pero hay otros, como cambios de humor, niebla mental, olvido y distracción, ansiedad o depresión, dificultades para dormir, disfunción sexual, palpitaciones del corazón, etc. Las palpitaciones del corazón Aunque es diferente para cada persona, uno de los cambios más importantes que suceden a las mujeres a medida que se acercan y atraviesan la menopausia, tiene que ver con los efectos de la hormona femenina “estrógeno”. Después de la menopausia, el cuerpo no produce estrógeno. Es por eso que vienen palpitaciones del corazón que ocurren especialmente durante los sofocos o bochornos. La menopausia afecta el sueño Muchas mujeres se quejan por la dificultad para conciliar el sueño. También por despertarse empapadas en sudor en medio de la noche, despertarse a las tres de la madrugada y no poder dormir nuevamente, e incluso por tener pesadillas. Recordemos que los problemas de sueño están relacionados con -o conducen a- comer en exceso y aumentar de peso, fatiga, mal humor y enojo. Para ayudar a dormir mejor, se debe eliminar la cafeína, evitar el alcohol, hacer ejercicio diario, comer una merienda pequeña con proteínas magras y carbohidratos antes de acostarse y practicar un ritual diario para inducir el sueño. Dolores de cabeza Estas molestias, y con frecuencia las migrañas, son un síntoma común de la perimenopausia. Es parte de la alteración hormonal. Las migrañas en particular se relacionan con cambios hormonales. Una persona que tiene migraña presenta problemas con la luz, náuseas o vómitos y, a veces, un aura o cambios visuales que preceden al dolor. La mayoría de las veces, las migrañas menstruales son solo un dolor de cabeza que puede necesitar tratamiento ahora, pero que terminará cuando lo haga la menopausia. Los dolores de cabeza por tensión también pueden volverse más frecuentes con la menopausia. Son más fáciles de manejar y, con frecuencia, son un efecto secundario del estrés, tanto emocional como hormonal. Ayuda mucho tomar una siesta, un baño, hacer ejercicio y/o yoga, o ingerir un analgésico. Niebla mental La llamada “niebla mental de la menopausia” es notoria. Es esa repentina incapacidad para concentrarse, olvidos, problemas para recordar palabras, y confusión mental. La razón por la que esto sucede es por cambios hormonales. La niebla mental de la menopausia es algo temporal. Se puede aliviar comiendo alimentos saludables, evitando el consumo de alcohol y haciendo ejercicio. Averigüe cómo está Es importante visitar al médico para una evaluación que incluya estudios de laboratorios, la presión arterial, etc. Durante la menopausia, el colesterol, el azúcar en la sangre y la presión arterial tienden a aumentar, y todos estos son factores de riesgo de enfermedad del corazón. La enfermedad del corazón es la principal causa de muerte entre todas las mujeres, y esto sucede con mayor frecuencia aproximadamente 10 años después de la menopausia. Por eso es esencial que la mujer coma una alimentación saludable y realice ejercicio regularmente. La debilidad de los huesos Con la falta de producción de estrógeno en la menopausia se debilitan los huesos y hay mayor riesgo de fracturas. Por eso se debe comer sano, obtener suficiente calcio y vitamina D, y fortalecer los huesos caminando, corriendo y haciendo pesas.