La semana pasada a forma de paliar el agobiante calor de Santa Cruz, caminaba por la Monseñor Rivero en busca de algo que me refrescase, cuando tuve el gusto de reencontrarme con un viejo amigo. Nuestra conversación se centró en su hijo de 33 años que aún vive con él, y juega casi todo el día en su computadora y muchas veces hasta alta horas de la noche. Me pregunta, si su hijo es adicto… Sí, rotundamente le respondo. Tu hijo es adicto y necesita tratamiento.
Una de las áreas del cerebro que continúa madurando durante la adolescencia es la corteza prefrontal, la parte del cerebro que nos permite evaluar situaciones, tomar decisiones acertadas y mantener nuestras emociones bajo control.
El hecho de que esta parte crítica de los adolescentes esté todavía en progreso, los expone a un mayor riesgo de tomar malas decisiones, como probar drogas o adquirir otro tipo de adicciones.
La adicción es uno de los principales problemas de salud que se observan en nuestra sociedad actual.
Durante mucho tiempo, se creyó que las adicciones, se centraban en el alcohol o las drogas exclusivamente, sin embargo, hoy día cada vez se llena la lista de los diferentes tipos de adicciones que existen, hoy denominadas “adicciones conductuales” como ser al internet, videojuegos, juegos de rol en línea o la pornografía on line (Dark Web). La televisión y los teléfonos móviles han dado lugar a un nuevo campo de estudio, el de las adicciones tecnológicas o digitales.
La llegada de las nuevas tecnologías representa una avalancha de enfermedades adictivas que se ha incrementado aún más.
Hay que tomar en cuenta que cualquier conducta normal placentera es susceptible de convertirse en una conducta adictiva.
Lo más característico de la persona adicta es su incapacidad para controlar el deseo de reprimir su conducta adictiva.
El problema de adicción puede llegar a dominar por completo la vida de una persona. Ahora, ¿cómo podemos detectar si existe un problema de adicción?
Estos son algunos síntomas:
• Ansiedad por la necesidad de consumo.
• Dependencia sicológica.
• Cambios de humor y altibajos emocionales constantes.
• Irritabilidad y disgusto.
• Aislamiento y cambios en la relación del entorno.
• Falta de concentración.
• Irresponsabilidad y falta de control.
• Baja autoestima.
• Autoengaño.
Para prevenir o superar una adicción se recomienda trabajar estrategias de autocontrol que favorezcan calmar el estrés y fomentar hábitos saludables para competir contra las conductas adictivas.
El primer paso y más importante es reconocer y aceptar el problema, luego, querer y estar dispuesto a superar la adicción.
Es importante confiar en uno mismo. La confianza es la clave para la superación personal. Nadie dice que sea fácil, no debemos olvidar que con fuerza de voluntad y ganas de todo se sale.
A pesar de la dificultad, no es una tarea imposible de superar, pero se necesita seguir una serie de pautas:
• Admitir la adicción y querer superarla: el primer paso y el más importante, es admitir que la persona tiene un problema, luego, querer y estar dispuesto a superar la adicción.
• Pedir ayuda: Respaldarse de profesionales, familiares y amigos que le aporten fuerza y confianza para superar los momentos de debilidad.
Muchas personas siguen entendiendo que la adicción es un vicio, y no una enfermedad. Es una enfermedad y hay que ponerse en manos de especialistas (médicos, sicólogos, psiquiatras, terapeutas…), solo una ayuda especializada pondrá punto y final a la enfermedad de la adicción.
El tratamiento de una adicción no es un proceso fácil y el tiempo para superarla es variable, según cada caso y circunstancias. La adicción es una enfermedad muy grave que no debe confundirse con malos hábitos, excesos o aficiones.
Tener una adicción no convierte al adicto en una persona débil, ni tiene que avergonzarse de ello, es necesario que pida ayuda profesional tanto a un médico como a un sicólogo especialista en adicciones para que le ayude de forma individualizada en este proceso.
Lic. Danilo A. Espinoza Cea
Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta