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Miami: ‘Me quedé sin nada’ dice una sobreviviente del edificio desplomado

Jueves, 01 de julio de 2021 a las 01:40

Por Redacción

Illiana Monteagudo, una cubana de 64 años que logró escapar de su departamento del Champlain Towers, en Surfside, segundos antes que se derrumbara cuenta su testimonio

"Vi la grieta y mí voz interior me dijo: Corre, que esto se va a caer, es parte del estremecedor relato a RFI de Iliana Monteagudo, una cubana de 64 años que logró escapar de su departamento del Champlain Towers, en Surfside, segundos antes que se derrumbara.

La alcaldía de Miami-Dade confirmó el 30 de junio el nuevo balance de víctimas en el derrumbe del complejo Champlain Towers, en Surfside. Doce personas fallecieron pero 149 siguen desaparecidas. Y mientras los rescatistas continúan con la delicada tarea de búsqueda entre los escombros, comienzan a aflorar los testimonios de quienes lograron salir del edificio a tiempo. 

Es el caso de Illiana Monteagudo, una cubana de 64 años que logró escapar segundos del derrumbe. “Veo que va bajando del techo hacia abajo una línea que no era nada más ni nada menos que una grieta en la pared”, cuenta a RFI en un relato estremecedor. “Y la línea, mientras más bajaba, se abría dos dedos de ancho más o menos. Mí voz interior me dijo: Corre, que esto se va a caer. Salí corriendo para el cuarto, me puse un vestido, me quité mi ropa de dormir, me puse un vestido cualquiera y no me puse ni siquiera el sostén porque algo me dijo que los segundo que me iba a demorar en ponérmelo, me iban a hacer falta para vivir. Y empiezo a bajar la escalera como una loca desde el sexto piso. Cuando llego al cuarto, siento un estruendo tan grande que despertó a todo el mundo. Al que no aplastó, lo despertó. Y me dije: Dios mío, se cayó el edificio. El terror mío era que siguiera un efecto dominó. Que como ya no había el soporte de esa ala, se iba a aplastar este lado también, y yo me iba a quedar atrapada en esa escalera. Logré llegar abajo, abrir la puerta y entonces me encontré en un lugar donde el agua me llegaba más arriba del tobillo y donde no veo a nadie ni nada, porque como ya se había desplomado el edificio, la polvareda era inmensa. Había una nube de polvo y la oscuridad era total”.

Los residentes de la parte del edificio que siguió en pie informaron haberse despertado alrededor de la una y media de la madrugada, hora local, aquel 24 de junio, con un ruido parecido a truenos que sacudió sus habitaciones.

Los equipos de rescate que llegaron poco después de la caída de la torre de 55 apartamentos, ayudaron a evacuar a decenas de residentes y sacaron vivo a un adolescente de entre los escombros.

Pero desde entonces, las autoridades se han enfrentado a la creciente frustración de familiares y amigos de los residentes que se teme, estén aun atrapados debajo de una enorme montaña de hormigón y hierros retorcidos. Entre esos familiares, se encuentra la periodista chilena Pascale Bonnefoy quien se encuentra en el lugar esperando noticias de su padre, pariente de la ex presidenta Michelle Bachelet, y su esposa, que aun no han sido hallados. “Tenemos reuniones informativas dos veces al día con rescatistas, bomberos, policía, incluso con médicos forenses”, contó Bonnefoy a RFI.

Igualita que cuando llegué de Cuba

Tras aquel momento de angustia máxima, el relato de Illiana Monteagudo se enfoca en la incertidumbre total por su nueva situación, sin casa. “Esas imágenes que han dado la vuelta al mundo, ese amasijo de escombros y hasta de restos de personas, desgraciadamente, ahí en esa parte estaba mi departamento”, dice la mujer cubana. “El edificio tenía 12 pisos. Mi apartamento estaba justo en el medio, era el piso 6, así que colapsó toda mi área. De lo que se ve ahí, yo no identifico cual puede ser mi departamento, porque eso es una zona de guerra. No me quedó nada, estoy igualita que cuando llegué de Cuba. Cero de todo. Toda la plata la había metido en ese departamento porque lo quise pagar en efectivo para no quedarme con una deuda mensual. O sea que me quedé sin dinero, porque ahora para recuperar ese dinero mediante demanda judicial, tomará años. Me quedé sin auto, sin casa, sin ropa y peor de todo, me quedé sin los recuerdos, mi pasado completo estaba ahí, como la fotografía de la boda  de mis padres, de la mía, todo, todo. Me quedé con la vida, que le agradezco infinitamente a Dios, y nada más”.

Búsqueda minuciosa y agotadora

Para retirar cuidadosamente los escombros, se están utilizando dos grandes grúas. Los bomberos, que trabajan sin descanso bajo el calor y la humedad, están utilizando la tecnología de búsqueda por imagen y sonido para localizar bolsas de aire en las que aún pueda haber personas con vida, aunque la esperanza se desvanece a medida que pasan los días.

Ya se han excavado más de 1.300 toneladas de hormigón, según las autoridades.

Dos venezolanos fueron identificados entre los fallecidos y hay otros 29 latinoamericanos vinculados al inmueble de los que todavía no se tienen noticias: nueve de Argentina, seis de Colombia, seis de Paraguay, cuatro de Venezuela, tres de Uruguay y uno de Chile.  

Investigación exhaustiva

Las autoridades locales prometieron una investigación exhaustiva sobre las causas de lo sucedido.

Según una carta divulgada este martes por medios estadounidenses, la presidenta de la asociación de copropietarios del complejo Champlain Towers South, Jean Wodnicki, advirtió hace dos meses a los residentes que su edificio sufría un deterioro creciente.

En la misiva, fechada el 9 de abril, estimó que era necesario invertir unos 15 millones de dólares para evaluaciones necesarias para solucionar problemas estructurales.

Desde 2018, el deterioro del hormigón se ha acelerado, el estado del techo ha empeorado considerablemente, alertó Wodnicki.

Ese año, un informe sobre la lujosa construcción había señalado ya daños estructurales importantes, así como grietas en el sótano del edificio, según documentos publicados por el gobierno de Surfside.

La impermeabilización debajo de los bordes de la piscina y la vía de acceso para vehículos (...) ya superó su vida útil y por lo tanto debe ser retirada y reemplazada por completo, escribió en este documento el experto Frank Morabito, pidiendo reparaciones dentro de un tiempo razonable, aunque sin señalar abiertamente un riesgo de colapso.

No vi nada que me dijera que era mejor salir de aquí si estaba en ese edificio, dijo el ingeniero Allyn Kilsheimer, que fue enviado por la ciudad de Surfside para aclarar las condiciones de la tragedia.

Nunca hay nada perfecto en el diseño de un edificio, juzgó el experto, que ya trabajó tras el ataque al Pentágono durante los atentados del 11-S o el mortal terremoto de Ciudad de México en 1985. Es posible que haya entrado en juego una combinación de factores.

La investigación sobre la causa exacta de la tragedia llevará probablemente meses.

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