La Corte Suprema de Estados Unidos ordenó la reactivación de la política migratoria oficialmente denominada Protocolos de Protección al Migrante (MPP) e impulsada por el expresidente Donald Trump, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar en México su cita ante los tribunales. Una decisión contraria a la voluntad del presidente Joe Biden.
El Departamento de Seguridad Nacional criticó la decisión del tribunal supremo y advirtió que recurrirá la medida mientras negocia con México nuevos protocolos de protección de los inmigrantes.
El programa “Quédate en México” obliga a los demandantes de asilo a permanecer en México mientras esperan que la justicia estadounidense determine si son elegibles y con qué estatus. Una espera que se puede demorar por meses, considerado el colapso de los juzgados.
El alto tribunal restableció el programa promulgado por la administración Trump después de que Texas y Missouri demandaran a la administración Biden por terminarlo de una forma que consideran ilegal y lesiva para los estados que reciben inmigrantes.
“Hemos conseguido una gran victoria para la seguridad en la frontera y el procedimiento legal. Hemos visto cruzar la frontera ilegalmente a un millón de personas, y nueve de cada 10 casos de demanda de asilo corresponden a peticiones fraudulentas. Así que esta victoria nos devuelve a las muy exitosas políticas del presidente Trump”, expresó Eric Schmitt, el fiscal general de Missouri.
Schmitt añadió que mantener a demandantes de asilo en Estados Unidos mientras esperan su día en el juzgado incrementa la criminalidad y conlleva un aumento de los gastos en educación y sanidad.