La expresidenta Jeanine Áñez afirmó que las investigaciones por el desfalco al Fondo Indígena deben avanzar hasta lograr que se devuelva todo el dinero presuntamente robado y que se procese a todas las personas que tengan responsabilidad en el caso, sin excepciones.
“Yo espero que las autoridades judiciales hagan devolver todo lo robado y procesen a todos los que tengan responsabilidad en este hecho”, declaró Áñez al referirse a un proceso que, hasta ahora, derivó en la detención preventiva del expresidente Luis Arce Catacora y de la exdiputada del MAS Lidia Patty, ambos investigados por presuntos hechos de corrupción.
La exmandataria subrayó que las pesquisas deben alcanzar a todos los involucrados, más allá de cargos o afinidades políticas, en un caso que —dijo— afectó directamente a los recursos de los bolivianos.
Las investigaciones por el desfalco millonario al Fondo Indígena continúan y, hasta la semana pasada, registraron dos personas aprehendidas. La primera fue Lidia Patty, quien cumple detención preventiva en el penal de Obrajes, acusada de enriquecimiento ilícito, luego de que la Fiscalía estableciera que recibió Bs 700.000 destinados a un proyecto productivo de tomates que no se ejecutó.
Posteriormente, el proceso se amplió y derivó en la aprehensión del expresidente Luis Arce, quien cumple detención preventiva por cinco meses en el penal de San Pedro, investigado por los presuntos delitos de conducta antieconómica e incumplimiento de deberes. Según la imputación, Arce habría autorizado desembolsos de grandes sumas de dinero a cuentas personales de dirigentes afines al MAS.
Áñez sostuvo que durante su gestión transitoria, de aproximadamente un año, se intentó avanzar en la investigación del Fondo Indígena, pero que el contexto lo hizo extremadamente complejo. “Fue un periodo marcado por la crisis política de 2019 y, después, por la pandemia del Covid-19, cuando los juzgados se paralizaron”, explicó.
Añadió que, además, persistía una estructura institucional heredada de los 14 años de gobierno de Evo Morales. “No se puede desmantelar una estructura de ese tamaño en una gestión de un solo año, y menos aún con siete meses de pandemia”, afirmó.
La exmandataria también cuestionó lo que describió como una red de protección política y judicial. “Había un ambiente intimidante, porque muchos eran cómplices. Los tentáculos del masismo seguían presentes en fiscales y jueces”, sostuvo, en referencia a las dificultades para profundizar las investigaciones en ese periodo.
Finalmente, Áñez señaló que el caso del Fondo Indígena fue conocido por la ciudadanía, que durante años percibió un abuso de poder y hechos de corrupción en el manejo de esos recursos. “Se robó dinero que era de todos los bolivianos”, remarcó, y reiteró que el proceso debe llegar hasta las últimas consecuencias.