Fotos: Lauren Wille
Rosario (Charito) Arzabe Argandoña creció y se formó profesionalmente en Santa Cruz, la tierra de sus amores, y es muy conocida desde sus primeras lides en el periodismo por su innata creatividad en los espacios y crónicas del Suplemento Sociales de EL DEBER. Imparable en varios frentes fue sumando premios internacionales en el mundo de la publicidad y dirección de audiovisuales.
Es una de nuestras mujeres más talentosas, que nos trae a cuenta sus historias de lucha y también esas declaraciones únicas de amor puro, es mamá de Lauren y Nicole y la Omi de seis, esos que vinieron del corazón, como dice, “yo vivo feliz con mi prole, y con mis nietos hago pijamada los viernes”.
Y así, hace algún tiempo, Charito se manifiesta también en la poesía para expresar emociones, ideas y tantas experiencias, de esas casi inimaginables.
Ahora mismo, ¿qué hace Charito Arzabe?
“Soy una artista dedicada 100% a la creación de piezas con arcilla”, incluso, dice que algunas de sus obras están yendo a La Paz y Estados Unidos. Hoy, en esta oportunidad de celebrar el 6 de agosto en las páginas de Para Ellas, y siempre con esa simpatía y risa contagiosa, se autodescribe como “una escultora en cerámica, en el género del hiperrealismo y realismo mágico que nos lleva por un recorrido inverso hacia los mojones que delimitaban las primeras calles, a las leyendas que se contaban sacando tocos y sillas a la acera y a los personajes que las transitaron”. Y en esta edición especial compartimos su primera muestra de arte y simbología.
Esculturas: un homenaje en el Bicentenario
Hablamos de piezas únicas que fueron pensadas para celebrar el Bicentenario de Santa Cruz y Bolivia, que “evocan latidos de amor y desamor, de creencias que hacen parte de nuestra cultura para que no se extravíe en el tiempo”, señala la escultora. Todas sus obras fueron presentadas en una instalación artística novedosa, ubicada en la décima segunda versión de Casacor Bolivia, por supuesto, anota, “contando con todo el apoyo de ‘mi mecenas’ Quito Velasco”.