Jimena Trujillo, coordinadora de Operación Sonrisa, explicó en el programa Para Ellas de EL DEBER que un bebé puede estar preparado para su primera cirugía de labio hendido desde el primer mes de vida, siempre que cumpla con el peso adecuado. Destacó que este requisito es fundamental para garantizar que el procedimiento se realice con seguridad y que el pequeño pueda recuperarse sin complicaciones.
Trujillo señaló que el equipo de la organización acompaña a las familias desde el primer momento, brindando orientación nutricional y seguimiento continuo para asegurar que los niños alcancen el peso requerido. Este apoyo resulta clave, especialmente en casos donde los bebés nacen con bajo peso o presentan dificultades de alimentación a causa de la condición.
Además, la coordinadora remarcó que el peso vuelve a ser un factor determinante cuando llega el momento de la segunda cirugía, correspondiente al paladar hendido. Explicó que este procedimiento también exige que el niño cumpla ciertos parámetros de crecimiento, por lo que el acompañamiento integral de Operación Sonrisa permite preparar a los pequeños y sus familias para cada etapa del tratamiento.