“Si tuviera que describirme en dos palabras, nunca pensaría en otras que no sean pintando esperanza, no solo porque hoy, dos años después, es un sueño hecho realidad, sino, porque a eso dedico mi vida”, dice Marcela Casal Pérez que dirige la plataforma Pintando Esperanza Bolivia.
Esta tribuna solidaria nace con Karen Jauregui, Cristhian Luque, Alejandro Guzmán, Alejandra Serrate y Marcela Casal; sin embargo, hay un equipo de más de 150 voluntarios y, además, mucha ayuda de otras fundaciones a quienes se unen para las diferentes campañas que realizan.
El proyecto social se creó el 4 de mayo de 2021 a raíz de la amistad del equipo que tuvo esta brillante iniciativa. Se conocieron en pandemia, cuando ponían el corazón y los pulmones a los recorridos por la ciudad desolada. “Por ello, cuando la gente me pregunta si no me da miedo estar en los hospitales, con mucha tranquilidad les digo que no. Hacíamos entregas de víveres todos los días, a los barrios más alejados de Santa Cruz; ver la necesidad de los vecinos, me hizo perder el miedo a cualquier contagio. Sentía que era injusto que yo pueda pasar una cuarentena cómoda, mientras muchos no tenían para comer al día siguiente”, explica Casal La misión de Pintando Esperanza Mejorar la calidad de vida de los pacientes (y familiares) a quienes ayudan los voluntarios; y que su estadía en el hospital sea lo más llevadera posible. Hace dos años y cuatro meses nació la idea de algo nunca antes visto en el país, y conforme pasó el tiempo, fueron creciendo, y tanto, que hoy, es casi imposible medir con números exactos la cantidad de familias que han ayudado. Dejaron de ser solo arte en las paredes (15.000 metros cuadrados pintados y refaccionados), y se convirtieron en un apoyo para tantos pacientes que día a día luchan por su vida en los hospitales públicos de la ciudad como el Oncológico, hospital de Niños, Japonés, maternidad Percy Boland, hospital de la Mujer y Caja Petrolera de Salud. “En este día tan lleno de significados, el día del amigo y del amor, porque esta es una forma de amar, y apoyar a los que se convierten en amigos. Quiero agradecer a todos los que son parte de este camino recorrido: artistas, voluntarios, empresas, y, sobre todo, a cada uno de ustedes, que aportó a qué sigamos creciendo, que compartió publicaciones cuando fue necesario y que ayudó a que tantos niños y adultos hoy estén sanos y salvos en sus casas. Pintando Esperanza Bolivia es una realidad, desde las paredes llenas de color; hasta cada niño que hoy tiene acceso a un tratamiento gratuito. Pintando Esperanza es un equipo entero trabajando por y para Santa Cruz, y Bolivia toda. Es cada médico y enfermera que ha puesto su granito de arena para ayudarnos a crecer. Es cada ciudadano que nos ayuda a salvar una vida. ¡Gracias por ser parte de esto y por confiar en cada uno de nosotros, aportando con su granito de arena!”, concluye Casal.