Al menos siete personas, detenidas en la madrugada de ayer durante operativos desarrollados en la zona de Bulo Bulo, en el trópico de Cochabamba, son señaladas de participar en seis secuestros por ajuste de cuentas con narcotraficantes, entre ellos el de una mujer que se vio obligada a pagar 30.000 dólares a sus captores por su liberación.
Los operativos se ejecutaron en las zonas de Yapacaní, Bulo Bulo, San Germán y otros sectores, por agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), en coordinación con la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Durante las acciones, los policías lograron decomisar cocaína, además de armas de fuego que portaban las personas, entre ellas cinco hombres, una mujer y un adolescente de 15 años.
Un vehículo Noah también fue secuestrado por la Policía, tras detectarse que era utilizado para la comisión de secuestros
Los operativos se ejecutaron en el marco de las investigaciones que se desarrollan por el secuestro de una mujer de 55 años, ocurrido hace casi tres semanas en Yapacaní, quien fue liberada después de cuatro días, previo pago de 30.000 dólares.
Tras el secuestro, sus familiares vivieron cuatro días de incertidumbre y temieron lo peor. De acuerdo con las pesquisas, recibieron llamadas telefónicas de desconocidos que les pidieron 30.000 dólares para su liberación.
La familia logró reunir el dinero, pagar y posteriormente encontró a la mujer en la zona de Campo Víbora, donde fue abandonada por sus captores. Se encontraba sana y salva y no había sufrido daño alguno.
La muerte de un peruano
Las investigaciones intensificadas señalan que las siete personas detenidas tendrían relación con el secuestro de un ciudadano peruano que, tras varios días, fue hallado sin vida en la localidad de San Juan.
El secuestro se ejecutó en diciembre, luego de que el hombre fuera interceptado por desconocidos que lo subieron de forma violenta a un vehículo.
Los aprehendidos prestan declaración en la Fiscalía por los delitos de tráfico de sustancias controladas, asociación delictuosa, secuestro, portación de armas de fuego y otros.
De acuerdo con las pesquisas, quienes se dedican a secuestros vinculados a mafias del narcotráfico no solo operan en el trópico de Cochabamba —Bulo Bulo, San Germán, Villa Tunari y Yapacaní—, sino que también se detectó la participación de personas de la zona de San Julián.