El megaoperativo ejecutado en Santa Cruz de la Sierra que terminó con la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera reveló un dato que durante meses fue objeto de especulación. El jefe de una de las redes dedicadas al tráfico de cocaína más buscadas del continente nunca abandonó Bolivia.
La información salió a la luz este viernes, después de que autoridades de seguridad confirmaran que las tres reapariciones públicas que tuvo Marset en 2025 se realizaron desde locaciones dentro del territorio boliviano. El Gobierno, en la del MAS, negó la presencia del MAS en territorio nacional. Eduardo Del Castillo, a quien Marset le llamó 'Sonia', aseguró que se estaban haciendo operativos para dar con el narcotraficante, incluso a merced de intercambio de información.
El ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera, afirmó hace siete días en una entrevista con Radio Ñandutí que el último rastro del prófugo lo ubicaba en Bolivia. En ese momento, el Ministerio de Gobierno boliviano respondió que “no existía confirmación oficial” sobre su presencia y explicó datos sobre el crimen organizado "no se ventilan públicamente" para evitar alertar a los buscados. En ese contexto, anticipó que se estaba dando un fluido intercambio de información con organismos de seguridad.
Sin embargo, el resultado del operativo realizado en Santa Cruz cambió el panorama: Marset permanecía en el país mientras mantenía contacto, incluso con presentadoras del exterior, y difundía mensajes a través de medios digitales.
Tres reapariciones desde Bolivia en 2025
La primera señal pública ocurrió en junio de 2025, cuando el narcotraficante envió una carta a periodistas de Uruguay y Paraguay. En ese mensaje exigió la liberación de su esposa, Gianina García Troche, detenida en el marco de las investigaciones contra su organización.
En ese mismo periodo, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), que finalmente lo capturó este viernes, lo incluyó en su lista de fugitivos más buscados, mientras el Departamento de Estado ofrecía una recompensa de hasta $us 2 millones por información que condujera a su captura o condena.
La segunda aparición ocurrió en octubre de 2025, cuando se difundió un video atribuido a Marset en el que acusó de traición a su excolaborador Ivar García, alias “El Colla”, y lanzó una advertencia: aseguró estar “preparado para la guerra con quien sea”. La difusión de este material audiovisual coincidió con fuertes tensiones de grupos de narcotraficantes organizados con presencia de sicarios.
La tercera reaparición fue en diciembre de 2025, cuando concedió una entrevista a medios paraguayos en la que afirmó que no tenía intención de entregarse a la justicia y aseguró que podía desplazarse por Sudamérica sin ser capturado.
Pero, Marset ya había aparecido en 2023 en una entrevista con una periodista uruguaya que relató un viaje para verlo. La entrevista emitida por el programa Santo y Seña del Canal 4 de Uruguay, pudo ser a distancia a través de medios digitales.
Un prófugo desde 2023
Marset estaba prófugo desde el 29 de julio de 2023, cuando logró escapar de un operativo policial en Santa Cruz de la Sierra. Las autoridades lo consideran el líder de una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa.
Las investigaciones internacionales lo vinculan con operaciones de narcotráfico en Bolivia, Paraguay, Brasil y varios países europeos, además de esquemas de lavado de dinero a través del sistema financiero internacional.
También está bajo sospecha de tener vínculos con el asesinato del fiscal antimafia paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en 2022 en la isla colombiana de Barú, aunque ese caso continúa bajo investigación.
El uruguayo fue requerido por Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil, además de figurar en las listas de búsqueda de Interpol, Europol y la DEA, agencias que participaron en el intercambio de inteligencia que condujo al operativo que permitió finalmente su captura.