Gianina García Troche, pareja de Sebastián Marset y procesada en el caso A Ultranza Py, fue informada por sus abogados sobre la captura del presunto narcotraficante uruguayo, detenido el viernes en Santa Cruz de la Sierra durante un operativo policial en Bolivia. La noticia le fue comunicada en el penal de máxima seguridad ´Martín Mendoza´, en Emboscada, donde cumple reclusión desde febrero, y, según su defensa, la recibió con fuerte impacto al conocer además que Marset fue trasladado a Estados Unidos para ser sometido a proceso judicial.
De acuerdo con la información publicada por ABC Color, uno de los abogados de la defensa visitó a García poco después de las 13:00 del viernes para comunicarle que su pareja había sido capturada en territorio boliviano. La conversación incluyó detalles sobre la posterior entrega de Marset a agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y su traslado aéreo, inicialmente hasta Lima, como parte del operativo de expulsión.
Según el abogado Rafael Blanco, Gianina García no reaccionó bien a la noticia, sobre todo al conocer que el uruguayo fue llevado a Estados Unidos para enfrentar a la justicia. Fuentes penitenciarias citadas por el medio paraguayo señalaron además que, tras enterarse de la detención, la procesada se comunicó con una familiar encargada del cuidado de sus hijos, en medio de la amplia repercusión pública que tuvo la caída de Marset.
La situación de García se inscribe en una de las causas más grandes contra el crimen organizado en Paraguay. La Fiscalía sostiene que, en el marco del caso A Ultranza Py, la uruguaya habría tenido un rol en el andamiaje financiero de la estructura atribuida a Marset, al constituir la sociedad Grupo San Jorge S.A., de nombre comercial Total Cars, y abrir cuentas bancarias presuntamente utilizadas para introducir al sistema financiero dinero de origen ilícito con apariencia de legalidad.
La imputación, presentada el 22 de febrero de 2022 por el fiscal Deny Yoon Pak, señala que García habría utilizado incluso documentación laboral supuestamente falsa para justificar movimientos financieros, en una maniobra destinada —según el Ministerio Público— a asegurar el disfrute de ganancias obtenidas del tráfico internacional de cocaína. La empresa mencionada fue constituida en mayo de 2021 con un capital declarado de G. 1.000.000.000, y García figuraba con el 75% de participación accionaria.
En paralelo, el cerco judicial sobre la red de Marset también sumó otro golpe en Paraguay. Una sentencia dictada el 4 de marzo de 2026 condenó a 13 años de cárcel al senador colorado Erico Galeano Segovia por lavado de dinero y asociación criminal, al concluir que brindó apoyo logístico al esquema narco mediante la provisión de una aeronave utilizada por Marset y Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, durante 2020.
El fallo del Tribunal de Sentencia Especializado en Crimen Organizado sostiene que la avioneta con matrícula ZP-BHQ, propiedad de Galeano, permitió mantener la capacidad operativa del grupo después de que la organización perdiera parte de su flota aérea tras una incautación realizada el 8 de octubre de 2020 en el aeródromo Arrayán, en una investigación entonces encabezada por el fiscal Marcelo Pecci.
Según la sentencia, los vuelos realizados en fechas clave, la reiteración en el uso de la aeronave y la identidad de los pasajeros permitieron a los jueces inferir que no se trató de hechos aislados, sino de una colaboración funcional con una estructura criminal ya activa. El tribunal también rechazó la tesis defensiva de desconocimiento y concluyó que existía un vínculo previo “de confianza y funcionalidad” entre Galeano y los integrantes del grupo.
Con la captura de Marset en Bolivia, la reacción de su círculo más cercano y las recientes decisiones judiciales en Paraguay, el caso vuelve a exponer el alcance regional de una red acusada de mover droga, dinero y apoyo logístico entre varios países de Sudamérica.