Falsedad ideológica, uso de instrumento falsificado y asociación delictuosa son los tres delitos por los cuales fue denunciado el diputado suplente del MAS, Rolando Cuéllar, el denunciante fue el vicepresidente del MAS, Gerardo García, quien se presentó en la Fiscalía de La Paz para hacer conocer esta demanda.
“Este señor no es santo ni es un compañero limpio, ahora estamos investigando también su caso, yo me someto a la investigación que me hagan de todo lo que él está acusándome, de narcovínculos y de muchas otras cosas más, que me compruebe. Yo también voy a dar seguimiento a todos a todos los procesos que él había tenido pendiente desde hace muchos años en el departamento de Santa Cruz”, advirtió García, luego de presentar su denuncia.
El lunes fue el turno de Cuéllar, quien presentó su denuncia en Santa Cruz y acusó a Gerardo García por los delitos de difamación y calumnia y pidio tres años de cárcel contra el vicepresidente masista. De ese modo la pugna entre los dos militantes del MAS quedó abierta a todo tipo de acusaciones.
García dijo que no solo apelarán a la justicia ordinaria, sino que este caso será presentado ante la comisión de Ética de la Cámara de Diputados para que Cuéllar sea sancionado. Esta instancia legislativa, sin embargo, procesa a asambleístas que hayan faltado al decoro en las sesiones.
Según el veterano dirigente, la carta utilizada por Cuéllar para presentar su denuncia es falsa y ni siquiera corresponde al papel membretado del año de la denuncia (2017). Dijo que presentarán esas pruebas para demostrar que el diputado suplente mintió en su conferencia de prensa del 29 de junio.
“¿Cómo habrá montado?, porque a este señor (Salazar Yavi) yo no he conocido. No conozco al que menciona de narco y que habría financiado (al MAS), jamás he recibido, jamás he conocido, puede ser que él (Cuéllar) haya conocido cuando era dirigente”, relató.
El vicepresidente del MAS recordó también que Cuéllar ya fue expulsado en tres oportunidades, en 2013, 2018 y en 2019 de las filas del MAS y no se explica cómo retorna y se inscribe en alguna de las organizaciones que apoyan al masismo.
Gerardo García aseguró que nunca conoció Miguel Ángel Salazar Yavi, cuyo nombre real es, José Miguel Farfán, buscado por las autoridades argentinas por vínculos con el narcotráfico. Desafió a su correligionario a demostrar en qué momento se conoció y cuáles fueron los aportes que supuestamente recibió del ciudadano argentino.