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Clasificados

Santa Cruz lidera el mapa urbano del país con 82% de sus habitantes en ciudades

Domingo, 07 de septiembre de 2025 a las 00:00

El departamento cruceño acompaña su crecimiento con alta cobertura de servicios básicos como electricidad, agua, gas, telefonía e internet, aunque persisten retos vinculados a la provisión de alcantarillado y el servicio de recolección de basura. 
Potosí Es el único departamento con mayoría rural

Según los resultados finales del Censo de Población y Vivienda 2024, Santa Cruz se consolida como el departamento más urbanizado de Bolivia, con un 82,84% de su población (2.586.632 habitantes) residiendo en áreas urbanas. Municipios como Cotoca, La Guardia y Warnes evidencian la expansión metropolitana, cada uno con un crecimiento superior a los 50 mil habitantes desde el Censo de 2012.

Este dinamismo urbano se acompaña de una alta cobertura en servicios básicos: 95,4% de los hogares cruceños cuentan con energía eléctrica, 84,4% con agua potable, 88,3% con gas domiciliario para cocinar, 91,4% con telefonía celular y 82,5% con internet. En cuanto a saneamiento, el 75% de la población accede al servicio de recolección de basura y el 47,1% al alcantarillado, lo que refleja los desafíos que aún persisten en un departamento que se perfila como el epicentro de la urbanización nacional.

El economista Jimmy Osorio considera que el crecimiento de la metropolización en Bolivia está vinculado al desarrollo, pero también a la tecnificación del agro, especialmente en el departamento cruceño.

“En Santa Cruz es realmente llamativo el crecimiento que hubo en el área urbana, es el departamento que solamente tiene un 17% de su población que vive en el área rural. ¿Qué quiere decir esto? que el sector agropecuario se ha tecnificado y no pasa lo mismo en otros departamentos”, indicó.

Por otro lado, Osorio destacó que la concentración de la población en zonas urbanas no se explica únicamente por la migración, sino también por el desarrollo de ciudades intermedias.

 

“Es un fenómeno muy interesante y se lo puede comparar con el desarrollo de la región, que ya mucha gente está dejando de vivir en áreas rurales, no porque haya migración solamente, sino también porque hay las contribuciones, como por ejemplo Warnes, Porongo, Montero, La Guardia, que se están desarrollando y cada vez tienen menos áreas rurales. La gente pasa de vivir en un espacio rural a vivir en ciudades intermedias”, explicó.

Excluyendo a las ciudades capitales y El Alto, los municipios cruceños de Cotoca, La Guardia y Warnes son los que más crecieron en población urbana a nivel nacional, según los resultados del último Censo. Entre 2012 y 2024, Cotoca pasó de 34.402 a 90.285 habitantes urbanos; La Guardia, de 79.078 a 139.699; y Warnes, de 80.809 a 135.108, reflejando las expansiones más aceleradas.

Datos nacionales

Bolivia pasó de 5.165.230 habitantes en zonas urbanas en 2001 a 7.846.708 en 2024, lo que representa un crecimiento de más del 50% en 23 años. Según el Censo 2024, realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), actualmente el 69% de la población del país reside en áreas urbanas.

“Bolivia se consolida como un país de centros urbanos, que no se concentran solamente en las ciudades capitales, sino con el desarrollo de los servicios en el área rural, también se crean ciudades intermedias que son importantes, en tal contexto desde el año 50 donde la población rural era la mayoría en Bolivia, tenemos que ahora, en el 2024, 7.846.708 personas radican en el área urbana y 3.518.625 en el área rural, esto dice que 7 de cada 10 bolivianos viven en áreas urbanas”, destacó el director del INE, Humberto Arandia.

Después de Santa Cruz, el departamento con mayor proporción de población urbana es Beni (73,05%), seguido de Cochabamba (70,50%) y Tarija (69,39%). La Paz, sede de Gobierno, se ubica en quinto lugar con 64,81% y registra el menor crecimiento urbano desde 2012, con apenas 8,28%.

Chuquisaca, con 55,50%, y Oruro, con 62,81%, se ubican entre el sexto y séptimo lugar dentro del mapa urbano nacional.

El analista y especialista en autonomías, Fabián Yaksic, advirtió que el crecimiento urbano del país no necesariamente se traduce en ciudades modernas y funcionales. En su criterio, los resultados del Censo 2024 ofrecen una oportunidad para repensar el modelo urbano en Bolivia.

“La ciudad de Santa Cruz de la Sierra todavía tiene problemas del siglo anterior, igual que Cercado en Cochabamba, o la ciudad de La Paz y El Alto, y deberíamos pensar seriamente en cómo transformamos a estas ciudades en verdaderas metrópolis del siglo XXI”, manifestó.

Yaksic considera que los datos deben servir de base para abrir un debate nacional sobre el futuro de las principales urbes, en un contexto en el que se aproximan las elecciones subnacionales.

Urbanismo desigual

Pese al avance que reportan los datos del Censo de Población y Vivienda 2024, el proceso de urbanización en Bolivia no es homogéneo. Potosí es el departamento con menor proporción de habitantes urbanos (44,21%) y el único donde la población rural sigue siendo mayoritaria, pese a que entre 2012 y 2024 registró un crecimiento urbano del 13,20%.

El departamento potosino enfrenta los niveles más bajos de acceso a servicios básicos en el país respecto a cobertura de energía eléctrica con 81,4%, gas domiciliario 61,3% y de recolección de basura con apenas 44,6%.

Pando es el segundo departamento con menor proporción de población urbana (52,70%). Aunque en 12 años, su población urbana pasó de 53.831 en 2012 a 70.723 en 2024, continúa rezagado en servicios básicos, con coberturas de 85,1% en energía eléctrica, 42% en agua potable, 20,3% en alcantarillado y 45,9% en recolección de basura.

La analista de políticas sociales de la Fundación Jubileo, Carla Cordero Sade, subrayó que el avance de la urbanización no se trata solo del número de habitantes en ciudades, sino que esto está marcado por la provisión de servicios básicos y la conectividad como: acceso a agua potable, energía, saneamiento e internet, entre otros.

En ese contexto, los datos del Censo 2024 muestran que 81 municipios del país, fuera de las ciudades capitales y El Alto, superan los 20.000 habitantes; sin embargo, en 46 de ellos la mayor parte de la población continúa residiendo en áreas rurales, lo que evidencia que el crecimiento demográfico por sí solo no refleja un verdadero desarrollo hacia la urbanidad.

“El Censo 2024 revela que el rostro de la urbanización no es homogéneo. Con el método de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), la pobreza se redujo de 4,3 millones de personas en 2012 a 3,2 millones en 2024. Esto equivale a decir que 3 de cada 10 bolivianos todavía viven con carencias estructurales, es decir, con la falta sostenida de condiciones mínimas para vivir dignamente. A diferencia de la pobreza monetaria, que refleja ingresos coyunturales, la NBI evidencia privaciones profundas y persistentes”, enfatizó.


Crecimiento urbano

De 2001 a 2012. Bolivia pasó de tener 5.165.230 habitantes en zonas urbanas en 2001 (62,42% de la población total) a 6.788.962 en 2012 (67,49%). Pando, Cochabamba y Santa Cruz lideraron el mayor crecimiento urbano relativo a nivel nacional.

De 2012 a 2024. Bolivia incrementó su población urbana en 1.623.732, llegando a 7.846.708 que representa el 69% de la población total. En términos relativos, Pando, Santa Cruz y Chuquisaca lideraron el crecimiento urbano.

Cifra. El 69% población del país está en urbes

De las 11.365.333 personas censadas en 2024, 7.846.708 reside en zonas urbanas.


Retos del urbanismo: Política de ciudades, sostenibilidad y empleo

La informalidad laboral es uno de los principales factores que afecta la calidad del empleo urbano

Bolivia concentra a la mayor parte de su población en zonas urbanas: el 69% de los 11.365.333 habitantes (7.846.708) vive en ciudades, según el Censo de población y vivienda 2024; sin embargo, expertos como Fabián Yaksic, Jimmy Osorio y Carla Cordero advierten que la ausencia de una política nacional de ciudades, la insostenibilidad fiscal y la precariedad del empleo urbano pueden convertir este crecimiento en un motor de desigualdades en medio de crecientes brechas urbano-rurales y un progresivo despoblamiento del área rural.

El crecimiento poblacional en los municipios cercanos a las capitales es evidente. En el eje central, El Alto, Viacha y Achocalla, en La Paz, superan los 46.000 habitantes cada uno. En Cochabamba, Quillacollo y Sacaba sobrepasan los 166.000 habitantes, mientras que en Santa Cruz, Montero, Warnes y La Guardia cuentan con más de 126.000 habitantes cada uno.

El analista y especialista en autonomías Fabian Yaksic señala que el crecimiento acelerado de los municipios urbanos exige diseñar e implementar una política nacional de ciudades que permita planificar el desarrollo, garantizar servicios básicos y afrontar los retos de sostenibilidad y migración.

“Es imperioso que se empiece a trabajar en una política de ciudades. No hay una visión de Estado de esta Bolivia urbana, que hace 20 años ya se venía definiendo. En 20 años muy poco se hizo como políticas urbanas sostenibles en el tiempo”, señaló Yaksic.

Según Yaksic, esta política de ciudades debe identificar los principales centros poblados y promover que se conviertan en una red de ciudades interconectadas, capaces de gestionar su propio desarrollo. Esto implica asegurar la provisión de servicios básicos, como agua potable, electricidad y recolección de residuos, así como atender temas críticos de sostenibilidad ambiental y planificación urbana.

El economista Jimmy Osorio coincide en que es necesaria una planificación metropolitana y subraya que actualmente las ciudades y sus conurbaciones crecen sin coordinación, lo que genera problemas de transporte, distribución de servicios básicos, salud, educación y sostenibilidad urbana. Destaca que una parte de la población consume servicios y recursos durante el día en un municipio, pero reside y paga impuestos en municipios vecinos.

“No hay una racionalidad distributiva ni tampoco retributiva. Esa racionalidad retributiva es lo tienen que ver desde una óptica de desarrollo metropolitano a la cabeza de la Gobernación, porque como son autonomías independientes, cada municipio es autónomamente independiente, nadie va a querer asumir la titularidad o el problema”, explicó.

Por su parte la analista de políticas sociales de la Fundación Jubileo, Carla Cordero Sade, advierte que el proceso de urbanización en Bolivia plantea desafíos respecto al empleo, la seguridad ciudadana y gobernanza.

“La calidad del empleo urbano continúa marcada por la informalidad y la falta de protección social, lo que limita el bienestar de millones de personas. A ello se suma la creciente demanda de seguridad ciudadana, en contextos donde la densidad poblacional y la desigualdad generan tensiones. Otro reto clave es la gobernanza urbana: las áreas metropolitanas —como La Paz, El Alto, Cochabamba o Santa Cruz— necesitan ser pensadas como unidades de planificación integrales, capaces de coordinar transporte, vivienda, servicios y uso de suelo”, remarcó.

Frente a este escenario, los expertos señalan que también es necesario considerar a los municipios menos poblados para evitar la brecha de desigualdades entre los urbano y lo rural.

“No hay que abandonar a las áreas rurales, que es donde se empieza a concentrar los nichos de pobreza que el actual censo también ha revelado. Hay que considerar políticas públicas para aquellos municipios que todavía tienen una característica más rural. No podemos olvidarnos de esos poblados que se están más bien deshabitando, que se están despoblando, con el riesgo de que eso estimule mayor migración hacia las ciudades más pobladas”, subrayó Yaksic.

En la misma línea, Cordero enfatizó que ante el riesgo de despoblación, se debe apostar por modelos de desarrollo rural sostenible enfocados en la agroecología, el turismo comunitario y la gestión de recursos naturales. En su opinión esto puede convertirse en un contrapeso al éxodo hacia las ciudades.

“La urbanización de Bolivia no debe entenderse como el triunfo de la ciudad sobre el campo, sino como un llamado a construir equilibrios. El futuro dependerá de si somos capaces de diseñar ciudades ordenadas e inclusivas y, al mismo tiempo, campos con servicios y oportunidades”, indicó.


Más Información

Menos de 5.000 habitantes.  De acuerdo a los resultados del Censo 2024, Bolivia registra 52 municipios con menos de 5.000 habitantes.

Subestimación poblacional. El flujo de la cantidad de personas que fue a censarse en sus lugares de origen, estaría subestimando la cantidad de población efectiva en algunos municipios. En 2024, el Director del INE Humberto Arandia señaló que las autoridades de algunos municipios rurales obligaron a los pobladores a retornar a sus lugares de nacimiento.

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