La Fiscalía Departamental de Cochabamba confirmó el primer caso de feminicidio del 2026 en ese departamento, ocurrido en la zona El Abra del municipio de Sacaba, donde fue hallado sin vida el cuerpo de Ingrid Liliana C.C., una mujer de 30 años. El hecho fue reportado la mañana del 19 de enero, y un hombre fue aprehendido como principal sospechoso.
El fiscal departamental Osvaldo Tejerina Ríos informó que un equipo multidisciplinario del Ministerio Público se constituyó de inmediato en el lugar para iniciar las actuaciones investigativas por el delito de feminicidio, incluyendo la recolección de elementos probatorios, declaraciones testificales y otros actos necesarios para esclarecer el caso.
Según explicó el fiscal del caso, Gabriel García Rojas, la víctima era buscada por su familia desde el sábado. Al no obtener respuesta en el inmueble que alquilaba desde el año pasado junto a su pareja, los familiares ingresaron forzando una ventana y la puerta. En el interior del inmueble encontraron el cuerpo sin vida de la mujer. En las últimas horas, el concubino de la víctima, Omar M.A.R., de 43 años, fue arrestado con fines investigativos.
Los familiares de la víctima informaron que Ingrid Liliana deja dos hijos en la orfandad, de 10 y 6 años de edad.
De manera paralela, efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), junto a la Unidad de Homicidios y personal del Ministerio Público, intervinieron la escena para levantar indicios y continuar con las pericias. Familiares señalaron que la mujer presentaba signos de violencia, dato que es parte de la investigación en curso.
Desde la Fiscalía se indicó que el caso permanece en reserva mientras avanzan las diligencias y se aguardan los resultados forenses. A nivel nacional, el Fiscal Superior de Vida y Personas, Sergio Fajardo Flores, confirmó que los dos primeros hechos de feminicidio del 2026 se registraron en Santa Cruz y Cochabamba, ambos con personas aprehendidas para fines investigativos.
Las autoridades reiteraron su compromiso de actuar con celeridad y rigor, garantizar el debido proceso y evitar la impunidad en delitos de violencia extrema contra las mujeres.