El presidente Rodrigo Paz Pereira se trasladó a La Paz para acompañar a las familias afectadas por el accidente aéreo ocurrido en El Alto.
El mandatario tenía previsto viajar a Santa Cruz de la Sierra para continuar con la agenda gubernamental programada en el marco de la visita del presidente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados; sin embargo, priorizó su presencia en la sede de Gobierno ante la emergencia.
La tarde del viernes, un avión Hércules, perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana, aterrizó en el aeropuerto de El Alto. Según el primer informe, y a falta de una investigación más detallada, la nave trató de aterrizar durante una intensa granizada. Una vez en suelo, el avión no logró frenar a tiempo y se salió tanto de la pista aérea como de los límites del aeropuerto mismo. Invadió parte de la avenida Costanera, arrollando más de 15 vehículos.
A consecuencia del impacto, al menos 15 personas resultaron heridas, una veintena requirieron atención médica en hospitales.
Tras los primeros momentos de caos, la policía y el ejército trataron de resguardar la zona mientras llegaba la asistencia.
Sin embargo y ante el asombro inicial de la gente por la cantidad de billetes que se desperdigaron por la zona, se requirió mayos fuerza policial para contener a la gente. Incluso, la policía debió hacer usos de elementos químicos.
El Hércules transportaba un cargamento de billetes que debían ser ingresados en el Banco Central de Bolivia. Esta misma entidad confirmó este aspecto y alertó que los billetes no tienen valor legal ya que no estaban en curso. Pidió a la población devolverlos a las entidades financieras ya que su postación puede considerarse como un delito.