A una semana de la tragedia aérea que estremeció a Bolivia y dejó 23 fallecidos y 37 personas heridas, el presidente Rodrigo Paz Pereira participó este jueves en una celebración eucarística en memoria de las víctimas del accidente ocurrido en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Aeropuerto Internacional de El Alto.
El acto religioso, realizado junto a la primera dama María Elena Urquidi, reunió a familiares de los fallecidos, vecinos y autoridades, quienes acudieron para rendir homenaje a las personas que perdieron la vida cuando un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana se accidentó en la urbanización Municipal Illimani el pasado 27 de febrero. A la ceremonia también asistió el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
La misa tuvo un significado especial para la ciudad, ya que se celebró en la víspera del 41 aniversario de El Alto, que este año se conmemora en medio del luto colectivo. Por ese motivo, las autoridades locales decidieron suspender la tradicional verbena popular que suele realizarse en la antesala de la efeméride.
Una ciudad en duelo
Durante la ceremonia religiosa, el presidente Paz y la primera dama se sumaron a las oraciones junto a los familiares de las víctimas, muchos de los cuales continúan buscando consuelo tras una de las tragedias más dolorosas que ha vivido la ciudad en los últimos años.
El accidente ocurrió en medio de una intensa granizada que cubría la pista del aeropuerto, cuando el avión militar perdió el control y terminó impactando en una zona urbana cercana a la terminal aérea. El siniestro provocó escenas de pánico entre los vecinos, que relataron cómo la aeronave arrastró vehículos y se fragmentó tras el impacto.
Las autoridades confirmaron que el desastre dejó 23 personas fallecidas —entre ocupantes de la aeronave y civiles que se encontraban en el lugar— y 37 heridos, quienes fueron trasladados a distintos centros de salud de la ciudad de El Alto y de La Paz.
Desde el momento del accidente, vecinos y familiares han levantado pequeños altares con velas, flores y cruces improvisadas en el sitio del impacto. En esos espacios se han realizado rezos y rituales en honor a las víctimas, combinando oraciones católicas con ofrendas a la Pachamama.
Investigación en curso
Mientras la ciudad guarda duelo, continúan las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente. Equipos técnicos de la Fuerza Aérea Boliviana y especialistas en aeronáutica trabajan en la recolección de evidencias y declaraciones. El Gobierno aseguró que se brindará apoyo integral a las familias afectadas y que se esclarecerán las circunstancias que provocaron el siniestro.
La ceremonia religiosa de este jueves se convirtió en uno de los momentos más simbólicos de la semana para los alteños: una ciudad que debía celebrar un nuevo aniversario, pero que en cambio encendió velas y elevó oraciones para recordar a quienes perdieron la vida en la tragedia aérea.