En un encuentro de alto nivel que marca el retorno de Bolivia a los espacios de planificación global, tras más de 15 años, el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, sostuvo una reunión bilateral con el Director General de la FAO, Qu Dongyu.
El encuentro tuvo como objetivo central definir la hoja de ruta para la seguridad alimentaria con soberanía y el desarrollo sostenible de Bolivia.
Durante la sesión, el ministro expuso los pilares del "Plan Bolivia Productiva y Resiliente 2026-2030", enfatizando la necesidad de una participación estatal activa en el diseño de las políticas del organismo internacional. Como respuesta a esta visión proactiva, la FAO propuso formalmente el desarrollo del Plan Estratégico en los próximos 10 a 15 años, que se constituirá en el eje técnico para la transformación agroindustrial y el fortalecimiento del sector rural boliviano.
En el marco del Programa "Mano de la Mano" (Hand in Hand), Bolivia oficializó su interés en captar inversiones estratégicas para fortalecer la producción de cacao, asaí y camélidos.
Asimismo, se priorizaron nuevas cadenas de valor con alto potencial de exportación, tales como; castaña, almendra, papas nativas y miel de alta calidad. Asimismo, se solicitó reactivar la declaratoria del "Año Internacional de los Frutos Nativos Amazónicos".
Esta iniciativa busca posicionar el origen y el valor nutricional de estos productos en los mercados más exigentes del mundo.
En materia de resiliencia, ambas autoridades acordaron el diseño de notas conceptuales para acceder a recursos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF 9) y proyectos de pago por resultados en sistemas agroalimentarios ante el Fondo Verde para el Clima (GCF).
Al cierre del encuentro, Justiniano agradeció el respaldo técnico de la FAO y ratificó el compromiso de la nueva gestión de Gobierno con una cooperación internacional estratégica y eficaz, orientada a la erradicación del hambre y el bienestar de las familias productoras.